Murieron 55 personas, entre ellas cuatro niños, en enfrentamientos y bombardeos en casi todo el país. El gobierno de Jordania lanzó un dramático pedido de ayuda a la comunidad internacional para que colabore con los desplazados.
Al menos 55 personas, entre ellos cuatro niños, murieron ayer en Siria de acuerdo a un balance provisorio de los Comité locales de coordinación de la oposición (LCC). Choques entre rebeldes y las fuerzas del régimen de Basher al Assad se registraron en suburbios de Damasco, en Aleppo, Homs y la provincia meridional de Daraa, donde la violencia llevó a miles de refugiados a huir hacia Jordania en los últimos días.
El Observatorio nacional para los Derechos Humanos en Siria (Ondus) dijo que en los alrededores de Damasco los bombardeos ocurrieron en particular en los suburbios de Barza y Moadimiya. En Daraya fueron señalados combates intensos tras el arribo de refuerzos del régimen, que cercan las bases de los rebeldes.
Cerca de Aleppo, cuatro civiles fueron muertos en un bombardeo en la ciudad de Al Bab, mientras en Homs fue bombardeado el barrio de Al Sustaniya y la vecina Quseir.
Los LCC precisaron que 15 de las víctimas de ayer pertenecen a los suburbios de Damasco, 14 a Homs y 14 a Aleppo. De acuerdo a Ondus, los muertos del viernes fueron 180, de los cuales 54 eran civiles, 63 soldados del régimen, 60 rebeldes y 3 desertores, de ellos dos oficiales.
El primer ministro jordano, Abdalá Ensur, lanzó ayer un llamamiento a la comunidad internacional para que ayude a su país, porque este "ya no es capaz de soportar la carga" de la creciente llegada de refugiados sirios, que ya superan los 300 mil.
Ensur realizó la advertencia en una reunión con la secretaria británica para el Desarrollo Internacional, Justine Greening, según informó la agencia oficial egipcia Petra.
"Hay límites para nuestra capacidad y ya no podemos soportar esta pesada carga. La comunidad internacional debería movilizarse de inmediato para ayudar a Jordania a aguantar el paso de acoger a semejante número de refugiados sirios", dijo Ensur.
El primer ministro estimó entre 500 y 600 millones de dólares el coste anual de recibir a los desplazados, "mientras que la asistencia internacional que hemos recibido hasta ahora no supera los 200 millones". Según Ensur, en las dos últimas semanas la llegada de sirios que huyen de la guerra se ha disparado, llegando a alcanzar los 6000 en un día.
El campo de refugiados de Zaatari, 85 kilómetros al noreste de Ammán, ha sobrepasado su capacidad para recibir a unas 70 mil personas, y un segundo campamento que se está construyendo en Muraiyeb al Fohud, 30 kilómetros al este de Ammán, sólo podrá acoger a 10 mil personas como máximo.
Según Ensur, eso significa que el nuevo campo "sólo podrá acoger al número de personas que llegan en uno o dos días". «
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