La sintonía fina de Nación ya empezaría a repercutir en Lanús

La sintonía fina de Nación ya empezaría a repercutir en Lanús
Ajuste o sintonía fina, la discusión semántica no alcanza a tapar la realidad. Hay problemas de recursos, pero el oficialismo baja el tono de la preocupación. Salarios, obras públicas y hasta algún reclamo interno en Salud sacuden el verano político del territorio de Díaz Pérez.
La situación económica no es un tema menor en la realidad argentina, y mucho menos en la realidad del conurbano bonaerense, que se ha visto favorecido por las políticas de distribución de riquezas de los Kirchner en los últimos siete años, pero ahora, como suele suceder, esa economía se ve resentida por la coyuntura internacional, y los municipios no quedan al margen.

Lanús, por supuesto, no es una isla en toda esta escenografía económica, y de alguna manera la sintonía fina que creó la presidenta Cristina Fernández parece empezar a hacerse sentir en el distrito que gobierna el intendente Darío Díaz Pérez, un político fuertemente identificado con lo que fue la construcción del fallecido Néstor Kirchner.

En esta realidad hay tres temas que empiezan a ser claves para leer lo que viene pasando en todo el conurbano, que afecta a Lanús en términos de recursos, lo que produce la sintonía fina local, según los testimonios recogidos por Diario del Sur del GBA entre las secretarías municipales, desde donde dieron su opinión y hasta explicaron ciertos puntos que indican lo que se gestiona de Nación.

Desde luego que el primer tema que hoy calienta la escena política de Lanús es el reclamo salarial por parte de los trabajadores municipales, que quieren equiparar el aumento de sueldo con el del año pasado, según, desde luego, las estadísticas de los aumentos de precios en la canasta básica familiar.

El Sindicato de Trabajadores Municipales de Lanús (STML) ha presentado el pedido del 25 por ciento de aumento para todas sus categorías salariales, pero hasta el momento el acuerdo con el Ejecutivo está empantanado.

Ese empantanamiento está atado a cierta incertidumbre en las bandas salariales que no encuentran su cauce en Nación, sobre todo, en el conflicto con los docentes, que buscan una importante recomposición salarial. El gobierno nacional, por supuesto, quiere poner un techo del 18 por ciento, pero por el momento los maestros no aceptan y esta semana se verá cuáles serán los pasos a tomar.

Esa banda tiene mucho que ver para futuras negociaciones y nadie quiere ser el primero en poner un porcentaje. Esto retrasa en Lanús una decisión, a pesar de que el titular del gremio, Miguel Pedelhez, insiste en su 25 por ciento.

Las últimas novedades oficiales dan cuenta de que el STML rechazó una primera oferta del Municipio, pero esta noticia tiene que ver, desde luego, con los tiempos que obligan al Ejecutivo local a dilatar las decisiones, porque, después de Nación, vendrá la pelea salarial de docentes con Provincia.

“No hay recursos”, empiezan a decir los secretarios municipales de Lanús. Ese “no hay recursos” se ve agravado por la lógica de Nación que empieza a retrasar la llegada de dinero para las obras públicas, por ejemplo.

A pesar de que los más optimistas lanusenses aseguran que “la economía está en expansión y sólida”, lo cierto es que a comparación del 2011 se retacean las buenas noticias y las definiciones.

Por otra parte, desde la parte de Personal, dejaron entrever que en el 2012 habrá también sintonía fina en la planta de trabajadores, por el caso de las jubilaciones, y aunque aseguran que se llenarán las vacantes, quizás no pase eso con todos los lugares vacíos que dejarán los nuevos jubilados que se vienen, muchos que entraron allá por 1983 con la segunda intendencia del fallecido Manuel Quindimil.

Desde el sector que administra el personal, deslizaron la confesión de que “hay una tendencia al achicamiento en los jerárquicos y podrá haber un achicamiento del gasto en Recursos Humanos por las jubilaciones”. Así de claro está el panorama municipal que se vería aliviado si puede restringir algún gasto.

Queda el aumento de las tasas, que aumentaron, por supuesto por el incremento de los precios para el mantenimiento de la Municipalidad, y a pesar de que los vecinos se quejan, desde Hacienda explican que, a comparación de otros Municipios, “no se ha aumentado tanto la tasa, a pesar de que hubo un incremento en la tasa de Protección Ciudadana”.

Desde Hacienda explican que la tasa se aumentó un 18 por ciento en promedio porque se elevó al 22 por ciento en el centro del Municipio “y fue de un cero por ciento en los barrios de la periferia”.

Incluso esta situación estaría trayendo pequeños cortocircuitos internos, como un “cruce” que existió hace poco entre el Ejecutivo y La Cámpora por la Sala Máspero, según trascendió del Concejo Deliberante local.

Al parecer, la franja juvenil de Cristina habría exigido mayores recursos para la sala, pero desde el Ejecutivo le pararon el carro por lo que significa la administración en tiempos de vacas flacas.

Y los vecinos reclaman, por supuesto, y ahora aún falta la quita del subsidio, un tema en el que los intendentes tendrán un rol fundamental que hasta puede quitarles votos para el 2013, porque tendrán la dura tarea de señalar las zonas que se quedarán sin el subsidio para los servicios.

Desde el Ejecutivo de Lanús, aseguraron que “no se tocarán las zonas de la periferia” y que “las zonas céntricas de mayor poder adquisitivo tendrán que ajustarse a la falta de los subsidios”, pero para esto aún faltan algunos meses.

Está claro que la sintonía fina llegó a Lanús que, en contraste, se prepara para dar buenas noticias en torno al trabajo que está haciendo en la Cuenca Matanza Riachuelo, porque el intendente Díaz Pérez está entusiasmado con el Parque Curtiembrero que se prepara, a pesar de que algunas empresas se niegan a acatar las órdenes del juez Armella.

Desde el segundo piso, subrayaron que “si las empresas no se ajustan a los nuevo requerimientos de la Justicia, habrá clausuras”. Según dejaron saber, “la orden de arriba es cerrar porque recibieron créditos a tasas laxas para que reformulen la situación de la contaminación y algunas no quieren hacerlo”. Por lo pronto, se espera que en el parque sólo se establezcan unas 40 empresas.

Este será el desafío 2012 para el intendente Darío Díaz Pérez, equilibrar su caudal político del 40 por ciento, entre la impopular sintonía fina, y las obras que pueda realizar y mostrar para convencer al electorado que hizo lo más que pudo con lo que le dieron.

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