La cita anual del 1 de marzo, para declarar abierto el 105 período de sesiones ordinarias parlamentarias, tendrá el sello distintivo de la ausencia del gobernador. Será la primera vez que deberá ser reemplazado en la lectura del discurso por el presidente subrogante, Regino Amado.
Año a año, Alperovich enumeró su plan de trabajo, resaltó el cumplimiento de las metas fijadas, buscó incentivar a los inversores, agradeció el voto de los tucumanos y también se dio tiempo para la autocrítica como ocurrió en 2006, cuando admitió errores en materia de seguridad, tras el asesinato de la joven Paulina Lebbos (sigue sin esclarecerse).
Diferencias con Juri
En su visitas al recinto de la Cámara, Alperovich no pasó sofocones, ni siquiera en marzo de 2007, cuando había quedado enfrentado políticamente a su entonces vicegobernador Juri. Aquella vez, el mandatario aclaró que no tenía nada personal con su adversario en la interna del PJ, pero que sí había fuertes diferencias políticas entre uno y otro proyecto de Gobierno. En ese momento, la presidencia del PJ tucumano se dirimía entre Juri y Beatriz Rojkés de Alperovich, que finalmente ganó las preferencias de los afiliados.
Quizá uno de los momentos más eufóricos del alperovichismo se vivió en 2008, al año siguiente de haber obtenido la reelección. Ese año, el mandatario recordó que al asumir en 2003, había más de 800.000 excluidos en Tucumán. "La mayoría no tenía trabajo, no había remedios en los hospitales, no tenían derecho a morirse -mencionó-. Hoy luchamos por toda esa gente", había señalado.
En los distintos escenarios políticos que debió afrontar, el gobernador Alperovich siempre tuvo la satisfacción de contar con una mayoría parlamentaria oficialista. En la primera gestión, había 34 legisladores aliados sobre un total de 40, mientras que en la actual composición de la Cámara hay 43 legisladores encolumnados en el arco oficialistas sobre 49 representantes.
El acto, previsto para mañana a las 10, tendrá una particularidad: por primera vez, Alperovich no asistirá, debido a la cirugía que se le practicó el viernes en Buenos Aires.
2004 - Invitó a la Legislatura a unirse en un "Pacto del Mañana"
En su primer discurso de apertura del período de sesiones ordinarias, el gobernador, José Alperovich, transmitió un mensaje optimista. Tenía apenas cinco meses en el cargo y habló de la necesidad de pensar en el futuro sin mirar atrás. Les propuso a los legisladores unirse en un "Pacto del Mañana", comprometiéndose en una verdadera política de Estado -dijo-, alejada de intereses pequeños y sectoriales. Durante 40 minutos, el mandatario expuso sus proyectos y despertó el aplauso del público cuando remarcó que la seguridad se resuelve "cuando el gobernador no protege políticamente a nadie". En esa ocasión, Alperovich había marcado diferencias con su antecesor, Julio Miranda (PJ). Entre otras cosas, el mandatario señaló que trabajaba para asegurar la leche en las escuelas, a fin de que la "pesadilla de la desnutrición" no vuelva a repetirse.
2005 - El desafío de bajar los índices de pobreza y de marginalidad
Fue el comienzo del centésimo año de deliberaciones del Parlamento. En aquel momento había tanta convivencia política que también dio su discurso el entonces vicegobernador Fernando Juri, que admitió su orgullo de encabezar la Legislatura que derogó de la Ley de Lemas. Alperovich, por su parte, centró su mensaje en las áreas vinculadas a los problemas sociales. Comenzó por la salud, siguió por la educación y concluyó con las políticas relacionadas a la pobreza y la marginalidad. Pese a que había destacado los avances alcanzados, el gobernador admitió que todavía quedaba una luz roja encendida. "En el Gran San Miguel, la pobreza descendió del 62 al 52 %. Esto significa que todavía tenemos 220.000 tucumanos que enfrentan condiciones durísimas de vida. Estas cifras son dolorosas y nadie puede mirar para otro lado", había señalado.
2006 - El año en que admitió haber cometido errores en seguridad
El asesinato de Paulina Lebbos había marcado el tono del discurso del gobernador a tal punto que reconoció haber cometido errores en la seguridad. "Cuando uno gobierna, comete errores. El asesinato de Paulina nos dolió y nos estremeció a todos. Murió la hija de un compañero", dijo. Luego, Alperovich resaltó que 2007 sería el año más importante de su gestión. "En marzo del año que viene se producirá el despegue definitivo de Tucumán", resaltó. Varias veces agradeció el apoyo del entonces presidente, Néstor Kirchner; de los legisladores y del pueblo. Además desplegó anuncios, entre ellos, el de una inversión de $ 1.370 millones para construir viviendas y reforzó su identidad kirchnerista. "Unamos nuestras voluntades para derrotar las fuerzas que expresan el pasado, la injusticia social y la privación de las libertades democráticas", arengó.
2007 - Un abrazo, varios silencios y muchos mensajes entre líneas
El protocolo tuvo un tinte especial. Fue la primera ocasión en que los referentes del oficialismo se vieron las caras a partir de la ruptura formal de la sociedad política. Hubo un mero formalismo en el abrazo entre José Alperovich y Fernando Juri. La cordialidad fue sólo un gesto institucional debido a que la relación se había quebrado a partir de diferencias políticas que los llevaron a enfrentarse en la interna del PJ. "No tengo ningún problema personal con el vicegobernador. Es una excelente persona y no tengo nada contra él; nuestras diferencias son políticas", sostuvo Alperovich después de leer su mensaje. Antes había destacado sus logros y pidió tiempo. "Si fuimos capaces de marcar con firmeza este rumbo y de sostenerlo durante estos años, imagínense lo que podremos hacer en los años venideros si continuamos en esta misma línea de acción", dijo.
2008 - La reducción de la mortalidad infantil, un triunfo de la gestión
Llevaba cinco meses de su segundo mandato y una pasajera ronquera no le impidió leer su mensaje. Durante 50 minutos, el gobernador destacó que la provincia estaba cambiando, gracias al apoyo de los tucumanos. Resaltó que para luchar "contra el descreimiento general" apostó a la inversión en obra pública. Sin embargo, en aquel momento, Alperovich dejó en claro que su objetivo era hacer crecer a la actividad privada, porque eso -dijo- le dará sustentabilidad al futuro. Lo más trascendente de su exposición fue el espacio que dedicó a las mejoras en la atención de la salud. "La reducción del índice de mortalidad infantil -del 25 al 12,5 por mil- implica, en números, que hemos dado vida a más de 1.000 chicos. En 10 años más -remarcó-, vamos a tener 10 escuelas llenas con los chicos que logramos salvar en estos años".
2009 - Llamó a combatir la crisis y no mencionó a la Presidenta
Por primera vez, el gobernador no mencionó en su discurso a Néstor Kirchner y a Cristina Fernández. En cambio, sí destacó "las políticas proactivas para mejorar las condiciones económicas y sociales de la población -dijo-, aplicadas por el Gobierno nacional en los últimos cinco años". La crisis financiera mundial cambió el eje del mensaje. "Nos toca afrontar una crisis, cuyo piso no se advierte todavía", había dicho. Además mencionó el impacto en Tucumán. "En los dos primeros meses del año, el Estado recibió $ 60 millones menos de lo presupuestado por coparticipación federal y los comercios venden un 30% menos", precisó. Aquella vez no hubo anuncios, pero sí una convocatoria amplia a todos los sectores, especialmente a industriales y empresarios con el fin de diseñar medidas para fortalecer la producción y sostener el nivel de empleo.






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