Las fatalidades por incidentes de tránsito, sea por choque de vehículos, caídas de motos o embestidas por no cruzar por los lugares correspondientes, pueblan diariamente los medios locales.
Por ello es que la Secretaría de Protección a la Comunidad de la Provincia, a cargo de Marcelo Nasif, continúa con el recorrido por las distintas escuelas primarias de la provincia capacitando a los estudiantes jujeños para que estos sirvan de repetidores en sus familias. Así también la difusión en las calles de nuestra ciudad, a través de megáfonos y pasacalles, de las normas de tránsito y seguridad vial vigentes, como la de utilizar el casco para los motociclistas y la del cinturón de seguridad de los automovilistas.
Nasif confió que se trata de un problema cultural muy grave, y acusó que "la siniestrabilidad vial determina el grado de cultura de los pueblos. Por consiguiente estamos lejos de esa cultura a la que todos aspiramos, porque verdaderamente un pueblo culto no puede morir de la manera tonta como lo estamos haciendo los jujeños".
Afirmó que los programas de trabajo inducen formar hombres responsables "desde la niñez, y que contagian nuestros conceptos en los padres", para lo cual el trabajo se "desplegó en todas las escuelas primarias".
"No queremos que el camino de aprendizaje sea a través del sufrimiento; hoy los jóvenes encabezan la lista de fallecidos en accidentes de tránsito", reconoció, y destacó que muchos chicos aprenden a ser responsables el día que se accidentan en la moto, "porque así aprenden. Pareciera que nada enseña tanto como el sufrir y el llorar".
De la misma manera subrayó el respeto por las normas de tránsito, "ya que éstas son normas de vida. Por ejemplo, si un peatón no puede cruzar por la senda peatonal, porque es común que hasta uno mismo no lo haga, que al menos se tome la deferencia de mirar bien para ambos lados para asegurarse de que no venga ningún automóvil", graficó, al tiempo que agregó: "tenemos que ser responsables, uno debe estar atento por uno y por los demás".
Problema de la familia
Ante el gran número de adolescentes actores en los siniestros de tránsito, Nasif consideró que la "base del individuo la tiene que tener desde el hogar, nadie le habla lo que los chicos necesitan como personas, en algunos casos hay una irresponsabilidad familiar. No todos, pero la gran mayoría no demuestran un interés por los hijos, se ve cuando un padre le permite manejar a un menor".
Confió que muchos padres, como una forma de darle el gusto a los hijos y para "sacárselos" de encima de alguna manera, "le dan dinero a los chicos, y ellos que por su forma de pensar tienen que ser los más llamativos y lo transmiten en consumo de alcohol y otras sustancias", que combinadas con el volante resultan fatales.
"La familia lejos de poner los limites, pareciera que es la que está alentando a una desobediencia infantil y juvenil", aseveró el funcionario.
Por otra parte admitió que existe el interés para trabajar directamente con los estudiantes de nivel secundario, lo cual no se realizaría a través del parque vial, sino "que a lo jóvenes hay que irles con cosas contundentes y despertarles el interés", confió Nasif. "Hay que dejarlos en evidencia", agregó.

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