Una asamblea realizada en Pico Truncado, un llamado para otra reunión multitudinaria el día 28 de este mes y la manifestación para mañana 25 de petroleros en la ruta 12, tiene una lectura política para la Federación: las bases piden la normalización del sindicato porque temen quedarse afuera de la participación en el Directorio de la nueva YPF. De no haber elecciones en el corto tiempo, comenzarán lo conflictos.
Además de manifestarse de acuerdo con la decisión presidencial y cargar no solo contra Repsol, sino también contra Esquenazi, Segovia dejó aclarado que hoy más que nunca el Sindicato debe estar conformado y fortalecido “para iniciar la nueva etapa”. Allí mismo se convocó a una nueva asamblea para el 28 de este mes.
Esto, sumado a la nota presentada ante la Subsecretaría de trabajo donde se plantea la necesidad de la restitución gremial y la participación plena de los afiliados y una posible convocatoria a la ruta 12 de petroleros para tratar el tema, perfila un panorama no muy claro en el ámbito petrolero de la provincia, si desde la Federación, las autoridades respectivas no toman la decisión de normalizar el gremio y llevarlo a elecciones en forma definitiva.
Lo que se aprecia es que, hasta el momento, los trabajadores y delegados de base se mantienen expectantes y sin peticionar, porque de alguna manera esperan que se clarifique la situación institucional de YPF y se pueda ver “claramente” cómo juega cada pieza en este nuevo escenario. En ese marco, es que han resurgido los dirigentes internos (entre ellos Héctor Segovia desaparecido de los medios desde que fue desplazado de la conducción) y se comienzan a escuchar tenues disidencias que con el tiempo podrían constituirse en protestas formales y amenazas de conflictos en zona norte de la provincia.
Las fuentes desde varios sectores del petróleo confirmaron a OPI lo que venimos diciendo desde el mismo momento en que se conoció la nacionalización de la empresa: lo sectores internos del sindicato (ahora sí), buscarán apurar la normalización gremial para tener una representación que les permita formar parte del Directorio de la petrolera, tal como lo prometió el gobierno nacional. En este marco, comenzaron a generarse las presiones sobre la Federación, lo cual irá en aumento, si en el corto plazo no se zanja el conflicto de intereses que se ha generado internamente, al observarse que no hay ánimo de la Intervención por dejar el Sindicato, e inclusive ya se habla de una nuevo nombre para sustituir a Flaquier: Pablo Méndez, lo cual prolongaría la intervención por un año más.
La presunción de los petroleros es que la Federación pretende “estirar” la intervención para, con lo cual, además de quedarse con la importante caja de 7.000 aportantes, le permitiría nombrar a quien representaría a los petroleros en el Directorio de YPF, situación que al menos tres sectores bien identificados del sindicato no están dispuestos a tolerar, aunque han dicho que todavía no lo manifiestan públicamente porque esperan un respuesta de las autoridades sobre el encaminamiento final al llamado a elecciones. (Agencia OPI Santa Cruz)
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