Mediante operativos del Ministerio de Trabajo, la semana pasada se detectaron en Tandil unos 50 choferes de taxis “en negro”; pero el número en el sector ascendería a 800, según advirtió Luis Larsen, delegado gremial a nivel local. Reclaman disponer del básico mínimo vital y móvil, con jornadas laborales de ocho horas, teniendo acceso a un recibo de sueldo, obra social y asignaciones familiares. Tras “el desinterés” municipal en torno a la problemática, advierten que “no pararán” hasta regularizar la situación de todos.
Los trabajadores reclaman disponer del básico mínimo vital y móvil, con jornadas laborales de ocho horas teniendo acceso a un recibo de sueldo, obra social y asignaciones familiares; reclamo que se replica a nivel nacional y que constará con rigurosas inspecciones según lo impulsado por la Federación Nacional de Peones de Taxis liderada por Omar Viviani.
El objetivo es detectar la presencia de trabajadores no registrados en la flota del servicio de taxis de la ciudad en pos de regularizar su situación e ir detrás de los patrones que no quieran cumplir con la legislación laboral vigente.
El sindicato se acercó la semana pasada al Municipio a pedir la colaboración del Ejecutivo local, pero los funcionarios se negaron a pedir el alta temprana a la AFIP; pese a que –tal lo contó Larsen- sí le dieron “un padrón completísimo de los titulares que están habilitados en Tandil con los choferes que tienen incorporados, es decir, nos facilitaron muchísimo nuestra tarea en ese sentido”.
No obstante, contó que “pedimos hablar con el Intendente para pedirle la colaboración para que cuando hagan las habilitaciones de los coches pidan un alta temprana en AFIP, que es un formulario más que no les hubiera costado nada”, pero en respuesta “ellos dijeron que por cuestiones políticas no lo iban a hacer, y fue una pena porque en cierta forma nos libraba a los empresarios a que tengan que padecer todas las inspecciones que vamos a seguir realizando”, aseguró Larsen.
Los operativos
El delegado local ratificó que en la última semana se efectuó un relevamiento de inspecciones con el Ministerio de Trabajo, en donde “se labraron 50 actas de comprobación laboral de los trabajadores. En sus vehículos se labraron –creo- que dos o tres por obstrucción, es una pena porque nosotros no pretendíamos que esos empresarios tuvieran que pagar una multa de 12 mil pesos por eso”.
Luego, aclaró que esta serie de inspecciones se enmarcan en una decisión que la presidenta Cristina Fernández tomó a nivel nacional. “Terminar con la radicación del trabajo en negro y esto ya no depende de 4 ó 5 muchachos que podamos estar acá en Tandil pidiendo la dignificación de nuestro trabajo”, dijo, sino que “es una decisión nacional, es decir, la única cuestión más simple para aceptarlo es que los trabajadores no estamos pidiendo ni aumento ni participación en las ganancias, sino que el dinero que ellos se están quedando en su bolsillo nos pertenece a nosotros, a las obras sociales, a nuestros hijos; solamente les pedimos lo que es nuestro: la registración laboral y la dignificación de nuestra familia”.
Los trabajadores
El secretario gremial denunció también que “trabajamos a destajo y desprotegidos totalmente a que si de pronto un empresario no le gustó nuestra escala hoy, hoy no trabajás y eso significa que nuestras familias no comen. Lo que pedimos, entonces, es una protección con una registración laboral, que nos respeten como capital humano, así como nosotros respetamos el capital de sus vehículos. Somos parte necesaria para la generación de sus riquezas, que nos empiecen a valorar y respetar por lo que somos: trabajadores”.
Especificó que “somos un grupo bastante interesante, somos más de 800 trabajadores en esta situación, a simple vista de toda la ciudadanía, con el consentimiento implícito del Municipio del doctor Lunghi. A él le solicitamos que como autoridad política de la ciudad vea y cuide a los trabajadores de Tandil en el trabajo digno en forma registrada, es algo natural que cualquier funcionario tendría que velar por esa situación”.
En este sentido, reconoció que les llamó mucho la atención “el desinterés que tiene el doctor Lunghi por los trabajadores” y advirtió que pese a ello “estamos haciendo el relevamiento con inspecciones y vamos a continuar así hasta que el último trabajador esté registrado”.
Por su parte, un trabajador explicó que “necesitamos estar registrados como trabajadores, obviamente que trabajar en la calle implica otros riesgos, no tenemos tampoco aportes jubilatorios y nos ha pasado a varios compañeros que nuestro patrón decide que nos bajemos del auto por el motivo que se le ocurra y lo puede hacer, sin tener ningún reparo en el trabajador, sin importarle realmente”.
La actitud del Ejecutivo local
Otra de las cuestiones que mencionó Larsen, en cuanto al planteo presentado ante el Ejecutivo local, es que “nosotros, teniendo una simple registración laboral por ocho horas de trabajo, a un sueldo básico mínimo vital y móvil, nos da acceso a una obra social y eso significa que el grupo familiar de estos trabajadores -que ascenderían a 4 mil personas- dejaría de asistir al Hospital Público y eso significaría mucho dinero para el Municipio en recursos de insumos que podrían ser reinvertidos en mejoras para el hospital o cualquier otro sector que se dispusiera”; pero aseguró que a los funcionarios del ejecutivo “no les interesó eso”.
Agregó que “ellos dijeron “nosotros tenemos una decisión política”, nosotros podemos respetarla, no compartirla, entonces terminamos la reunión y empezamos con Provincia y Nación en forma conjunta a hacer los operativos de inspección”.
Si bien aseguró que el Ejecutivo “tenía más miedo a que los taxistas titulares hicieran una manifestación, se trata de 200 contra 800 trabajadores; pero ellos le tienen más miedo a eso”, pero aclaró que “nos dieron toda la documentación que nosotros requerimos para la registración laboral, un padrón completísimo de los titulares que están habilitados en la ciudad de Tandil con los choferes que tienen incorporados, es decir, nos facilitaron muchísimo nuestra tarea en ese sentido”.
Es por ello que lanzó que “se contrapone un poco la historia, primero le tienen miedo a la manifestación pero después nos entregan toda la documentación para que nosotros podamos registrar a nuestros trabajadores”, dijo.
Los empleadores
En cuanto a lo conversado con el sector empresario, Larsen contó que siempre “nos dicen que los números no les dan”, pero apuntó a que “todos tenemos que tributar y lo que nos corresponde para una mejor convivencia con las personas, entonces ellos se van a tener que hacer cargo de su responsabilidad como empresarios”.
En cuanto a las multas previstas para aquellos empleadores de los 50 peones de taxis que están “en negro”, el secretario general del gremio en Tandil, advirtió que “hay y son muy severas, si no se presentan ya después vienen multas que suben el monto de 70 mil pesos”.
Por último, Larsen aclaró que “no somos enemigos de nuestros empresarios, queremos ser sus socios, es decir, trabajar juntos para el crecimiento de la actividad. Necesitamos empresarios que sean cada vez más ricos, respetando siempre los derechos del trabajador. El tema con la registración laboral vamos a tratar de menguar –en cierta forma- lo traumático que puede ser un cambio. Lo que sí –acotó- pedimos que no tengan miedo al cambio porque nosotros queremos una actividad próspera, que los valores se respeten y se jerarquice la actividad”.
Respetar el trabajo
Larsen apuntó que “si los sistemas de trabajo se respetan, se crece con la actividad. Con presentarse ahora los empresarios y registrar a su trabajador, no se tomaría en cuenta la antigüedad del trabajador. El Gobierno nacional subsidia el costo de la registración un 50 por ciento el primer año, y un 25 el segundo, es decir, la facilidad está dada, la predisposición del Gobierno y del gremio están dadas”.
“Lo que hicieron ya fue muchachos, de acá empecemos bien y de la mano, a trabajar por la actividad, respetar al usuario, brindar un mejor servicio. Un trabajador registrado no tiene el apremio que tiene que hacer un viaje más para darle de comer a sus hijos, saben que tiene un recibo de sueldo a fin de mes por lo que trabaja más relajado. Menos accidentes de tránsito, menos violencia, más cortesía con el pasajero, y por ende, más cuidado de los vehículos”, concluyó


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