El sindicalismo K quiere ahora bajar a Caló y acordar con Moyano

Los antimoyanistas ya no quieren apoyar al candidato del Gobierno. CFK se enojó con el metalúrgico. Tienen un plan B, pero no consiguen la bendición del líder camionero.
Por Emilia Delfino.

Hugo Moyano atendió el teléfono. Del otro lado lo aguardaba uno de sus enemigos. El secretario general de la Uocra, Gerardo Martínez, de la CGT antimoyanista y con excelente diálogo con el Gobierno, le ofreció un plan B para correr a Antonio Caló de la jefatura de la central obrera.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner ya no tiene un candidato firme para enfrentar a Moyano y colocarle un líder gremial paralelo en la CGT. Tampoco tiene un bloque homogéneo de sindicalistas, ansiosos por ver cumplidos sus reclamos económicos.

Antonio Caló, el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), el hombre del Gobierno para encabezar la CGT, pierde el apoyo de sus aliados y hasta de la propia mandataria. Pero sin Caló, los antimoyanistas no tienen ningún candidato firme para reemplazarlo. Tampoco el Gobierno.

Sin reemplazante. Los principales enemigos de Caló son sus aliados, y uno de ellos mantuvo una conversación telefónica con Moyano para acordar un plan B. Un plan que los sindicalistas aún no saben si complacerá a la Presidenta. “Queremos despegarnos un poco y sacarnos el mote de CGT oficialista”, dijo uno de los gremialistas más poderosos.

Los “gordos” le bajaron el pulgar a Caló luego de los dos desplantes que el metalúrgico le propinó a la Presidenta. Los “independientes” tampoco lo quieren y Gerardo Martínez ya comenzó a negociar con Moyano para imponer una alternativa a Caló.

La gota que rebasó el vaso fue su ausencia en la reunión de todo el frente antimoyanista con Cristina el lunes en la Casa Rosada.

Caló partió de vacaciones el miércoles 11 por la noche y regresará mañana. “Se fue a internar a un retiro”, lo excusó Juan Belén, metalúrgico y secretario adjunto de la CGT anti Moyano, ante otros sindicalistas. Seis dirigentes y otros allegados a Caló aseguraron a PERFIL que se tomó diez días con su esposa en el Centro Adventista Piuggari de Entre Ríos, una clínica de vida sana.

Aunque menos glamoroso que Roberto Fernández, de la UTA, que negoció el paro de choferes de micros desde Miami, las vacaciones de Caló cayeron como una piedra. “No es momento de irse de vacaciones. No se puede borrar”, se quejó uno de sus colegas.

Caló partió sin saber que habría una reunión con la Presidenta. Prefirió complacer los pedidos de su esposa, Amalia Inés, y se tomó diez días en el centro antiestrés.

“Nunca se enteró de la reunión con la Presidenta, –quien preguntó por él durante la reunión–, porque cerró el teléfono”, reconoció uno de sus aliados. “La reunión se confirmó el sábado pasado a la mañana. Me cansé de llamarlo. Es la segunda vez que nos hace esto”, despotricó el dirigente.

Las vacaciones de Caló eran lo que faltaba para que perdiera casi por completo el consenso para ser el próximo líder de la central obrera. Junto con el metalúrgico, la Presidenta es la otra gran perdedora frente al plan para aplacar a Moyano. “Está enojada con él. Las últimas dos veces que lo llamaron de la Rosada para ver a Cristina, Caló se borró”, contó a PERFIL uno de los dirigentes con buen diálogo con la mandataria.

“Caló nos decepcionó mucho. No estuvo cuando tenía que estar”, contó otro de los dirigentes, que evalúa qué hacer con el metalúrgico.

“Algunos siguen creyendo que puede ser el candidato. Nosotros vamos a sentarnos con él y hablar. Tiene que definirse y si quiere ser el secretario general tiene que empezar a actuar como tal”, confió uno de los “independientes” a PERFIL.

Caló ya había faltado a una reunión clave con CFK en Olivos, cuando Cristina citó a los “independientes” luego de que Moyano llamara al paro nacional de Camioneros. Aunque entonces la UOM dijo que no había sido invitado, Caló estaba en la lista. “Recién lo ubicaron a las 19. Le dijeron que en media hora Cristina lo recibía.

Dijo que no podía porque estaba en la Favaloro haciéndose un estudio”, contó uno de los dirigentes que estuvieron en la reunión.

Plan B. El frente antimoyanista viene conteniendo el malestar con Caló desde hace semanas. Luego del primer desplante a la Presidenta, a principios de julio, el jefe de la Uocra llamó por teléfono a Moyano. Le garantizó que, si desistía de ser el jefe de la CGT, sus enemigos le permitirían poner el candidato a secretario general. “Gordos” e “independientes”, incluso Luis Barrionuevo, lo aceptarían. La única condición es que Moyano no sea el secretario general, detalló uno de los “independientes” a PERFIL. “Vos tenés la acción de oro”, le aseguró Martínez al camionero.

Moyano desoyó la propuesta y celebró su congreso cegetista el 12 de julio. “La propuesta sigue en pie”, aseguró uno de los dirigentes. “Nuestro principal problema es que no tenemos un reemplazante claro para Caló. Todas nuestras alternativas son flojas”, dice uno de los “gordos” a este diario. Se refiere a cinco dirigentes que son vistos como posibles candidatos por los miembros del Consejo Directivo de la CGT: Andrés Rodríguez (UPCN), Martínez, Omar Viviani (taxistas), Ricardo Pignanelli (Smata) y Héctor Daer (Sanidad). Todos tienen más condiciones en contra que a favor para reemplazarlo, se lamentan todos los sectores.

PERFIL intentó comunicarse con Caló y otros miembros de la UOM, pero ninguno atendió.

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