El ministro de Educación cuestionó a los sindicatos que dejaron sin clases a más de la mitad de los chicos del país; "Para los que empiezan el primer grado, para los más chiquitos, es una fiesta", se quejó
"La moción de paro por tiempo indeterminado en algunas provincias perdió por muy poco. En esta Argentina una medida así parece de otro país, del derrumbe social. Esta situación tiene que ver con una cultura que tenemos que cambiar", indicó el ministro de Educación.
Alberto Sileoni advirtió que a "las organizaciones gremiales pareciera que no les ha pasado el tiempo" y reconoció que no hay forma de aplicar sanciones o represalias ante las protesta: "No tenemos otro método que la palabra".
"El primer día de clase es una celebración. Tenemos 11 millones de alumnos en todo el país y para los que empiezan primer grado, para los más chiquitos, es una fiesta, pero arrancar con tres días de paros...", indicó el funcionario nacional.
"No se está entendiendo el momento, de crisis internacional que se vive en el mundo y que en algún momento va a impactar", concluyó

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