Silencio y desazón en el gobierno argentino

Ni la intensa campaña internacional ni el apoyo de figuras del arte y la política de adentro y de afuera alcanzaron esta vez. El gobierno argentino vivió con cierto desánimo que las Abuelas de Plaza de Mayo no hayan recibido el Premio Nobel de la Paz, otorgado ayer al disidente chino Liu Xiaobo. Luego de impulsar la candidatura de la organización, que lidera Estela de Carlotto, que logró devolver a sus familiares a 102 nietos de desaparecidos durante el último gobierno de facto, el Gobierno prefirió no opinar sobre la concesión del premio, más allá de comunicaciones informales de dirigentes kirchneristas a través de la red social Twitter.

La que sí habló fue Carlotto, quien relativizó la noticia sobre su frustrada nominación, impulsada por tercer año consecutivo desde el oficialismo. "Hubiera sido bueno para el país, pero no hay que lamentar no haber recibido el premio", dijo la titular de Abuelas de Plaza de Mayo en declaraciones radiales. "Ya hemos sido premiadas con hartazgo con los afectos, cariños y felicitaciones de mucha gente", agregó. "Los bienintencionados saben que las Abuelas no vamos a dejar de buscar a los nietos que nos robó la dictadura mientras tengamos vida", afirmó.

La presidenta Cristina Fernández y el ex presidente Néstor Kirchner habían promovido la candidatura de las Abuelas. Durante este año, sumaron su apoyo, entre otros, el cantautor español, Joan Manuel Serrat; el escritor uruguayo Eduardo Galeano; el pianista Miguel Angel Estrella y el ex futbolista Diego Maradona.

"El premio fue para Liu Xiaobo, un chino con la misma bandera que las Abuelas: un orgullo nacional", afirmó el sindicalista y dirigente kirchnerista porteño, Víctor Santa María. El canciller Héctor Timerman adhirió a un sugestivo mensaje vía Twitter, que afirmaba: "Las Abuelas ganaron 102 premios Nobel de la Paz".

Desde la oposición, el diputado Fernando Iglesias (Coalición Cívica) y Daniel Lipovetzky, subsecretario de Derechos Humanos porteño, lamentaron que Carlotto no recibiera el premio. El ex embajador en Washington Diego Guelar fue uno de los pocos que elogió al ganador. "El Nobel no es contra China, sino por la universal lucha por la libertad. China avanza y debe liberar a Liu Xiaobo", afirmó. El Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv) felicitó al comité noruego por elegir a Xiaobo y recordó que se opuso a la candidatura de Abuelas, "ya que perdieron su independencia para convertirse en una extensión más del actual gobierno".

Tal vez como premio consuelo, el sindicalista Julio Piumato anunció ayer que el 10 de diciembre entregará a Carlotto el premio CGT Eva Perón mujer del centenario, galardón que se entregará por primera vez.

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