CFK siguió de cerca a Boudou y lo llamó diez veces

CFK siguió de cerca a Boudou y lo llamó diez veces

El vicepresidente recibió el viernes indicaciones de Cristina, desde el hospital. El se reunió con funcionarios en el Banco Nación, pero mantuvo bajo perfil. De la gestión se encargaron, además, De Vido, Schiavi, Parrilli y Abal.

De muy buen humor, caminando por la habitación, la presidenta Cristina Fernández buscó mostrar ya desde el viernes que había retomado el control del Gobierno. Desde el Hospital Austral llamó una decena de veces al vicepresidente Amado Boudou, que mantuvo un perfil muy bajo esta semana y acató órdenes del círculo íntimo de CFK. También tomó contacto con los principales funcionarios de su gabinete. “Está muy activa”, confirmó una fuente con despacho en la Casa Rosada a PERFIL. Es decir que, en su último día de internación, la jefa de Estado dedicó varias horas al trabajo.

Según contaron desde el Gobierno, la principal preocupación de CFK hoy es el frente externo. De acuerdo con lo que conversó con sus colaboradores, dijo que monitorea todo el tiempo cuánto puede afectar a la región la crisis mundial.

Por eso empezó el año tomando medidas de protección, para morigerar el impacto. En el frente interno no tiene mayores miedos. La gestión, según comentó a sus allegados, marcha bien. Lo único que le ocupa la mente de a ratos es el conflicto gremial, desde que Hugo Moyano se paró de la vereda de enfrente.

El camionero logró el respaldo de sindicalistas que se sienten amenazados: Gerónimo Venegas de Uatre (que el viernes impidió que le intervinieran el gremio), Luis Barrionuevo (Gastronómicos) y Juan José Zanola (Bancarios). Además, a través de su hijo, Facundo, que es diputado nacional, el líder de la CGT empezó a buscar otros respaldos. Ayer, Moyano Jr. se reunió con los metrodelegados en el marco del conflicto con el subte y los invitó a armar políticas comunes. El Gobierno respondió: Julio De Vido recibió a Antonio Caló, el líder de los metalúrgicos, que suena para reemplazar a Moyano una vez que se le termine el mandato en la CGT.

Boudou trabajó toda la semana en el despacho del primer piso del Banco Nación. Recibió varias veces al secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini. Encabezó el anuncio del traspaso del subte y, durante su breve mandato a cargo del Ejecutivo, se anunciaron recortes a más zonas de la Capital y el Conurbano de subsidios a los servicios públicos.

Boudou había recibido el jueves a Hernán Lorenzino, el ministro de Economía, su sucesor en el cargo. También a Beatriz Rojkés (presidenta provisional del Senado). Un día más tarde estuvo con el ministro de Salud, Luis Manzur, y a la tarde recibió a Gabriel Mariotto, el vicegobernador bonaerense, con quien se sacó una foto para mandarle un mensaje al gobernador Daniel Scioli, que se había mostrado cerca de Mauricio Macri.

De los subsidios, de todos modos, se encargaron De Vido y el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. Oscar Parrilli, secretario general de la Presidencia, se encargó de coordinar la agenda de algunos ministros. Con otros dialogó el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina.

Abal Medina se comunicó con Diego Bossio, el titular de la Anses, por los juicios que pagaría el organismo a los jubilados por orden de la Corte. Era algo que CFK había charlado con Bossio antes de la internación. Boudou también se comunicó con Bossio. “Ella está manteniendo una comunicación radial; como siempre, lo que le cuenta a uno no se lo cuenta a otro”, explicó un funcionario del Ejecutivo.

La presidenta ya desembarcó ayer en la Quinta de Olivos. Algunos en el Gobierno se preguntan si acortará su licencia para ocupar formalmente, otra vez, el sillón de Rivadavia.

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