Los virus respiratorios no aflojan en Córdoba. Nueve de cada diez internaciones son por causa de la enfermedad típica del invierno. Aseguran que hay camas disponibles.
El sistema de derivación de pacientes no descansa desde hace 15 días. Por causa del frío y del aumento de infecciones respiratorias. Es una cadena que conecta a todos los centros de salud, provinciales y municipales, públicos y privados. Una especie de soldado que le da batalla a un gigante: las infecciones respiratorias del invierno. Este año existe una demanda inusual de niños con cuadros de neumonía y bronquiolitis. Y la comunicación entre todos los hospitales parece estar dando resultados.
Así coinciden los directores de hospitales de Córdoba. “Estamos trabajando a un 120 por ciento de nuestra capacidad. Nuestras 94 camas de internación y terapia están ocupadas. En breve abriremos cuatro camas más. El fin de semana pasado, prácticamente se llenó el internado en los cuatro hospitales base de la ciudad. Pero gracias a un trabajo coordinado estamos pudiendo dar asistencia a todos los chicos que la requieren”, explicó Ariel Ramos, subdirector del Hospital Municipal Infantil.
Por su parte, Daniel Pizzi, director del Hospital Pediátrico (ex Casa Cuna), aseguró que en ese centro de salud las consultas aumentaron un 17 por ciento, respecto al año pasado. “En la guardia registramos un incremento de consultas. La semana pasada asistimos a 2.109 pacientes. Un año atrás, revisamos 1.738 chicos en ese mismo período de tiempo”.
Ambos facultativos negaron que falten camas. Y trasmitieron tranquilidad a la población. “En algunas ocasiones tuvimos que derivar niños a otros hospitales. Pero también hemos ingresado pacientes de otros centros. No va a faltar lugar”, explicó Ramos.
Los picos de enfermedades respiratorias se miden por ciclos epidemiológicos. La semana anterior fue la 27 y el lunes comenzó la 28. Durante estos 15 días, los virus respiratorios (también llamados virus del aire) no dan tregua. El brote se encuentra en una meseta.
De acuerdo con el movimiento registrado en Capital Federal, el brote de bronquiolitis mermaría en dos semanas.
Las infecciones respiratorias agudas son hoy la principal causa de internación. El 90 por ciento de las camas del Pediátrico están ocupadas por niños que sufren estas enfermedades. Y en el Hospital Infantil representan el 90 por ciento de las consultas por guardia. El resto de motivos se reparte entre gastroenteritis virales, traumatismos y algunas quemaduras por calefacción.
El virus que más circula en Córdoba es el llamado “sincicial respiratorio”, el principal causante de la bronquiolitis en menores de 2 años. Se trata del responsable del 80 por ciento de los casos de infecciones respiratorias agudas en la ex Casa Cuna, seguido por la parainfluenza y el adenovirus.
Para mejorar la oferta ante semejante demanda, la mayoría de los hospitales de niños suspendieron las cirugías programadas. Los centros concentran su esfuerzo en dar respuesta a infecciones respiratorias. Tal es el caso del Hospital de Niños y del Infantil. En este último, y por decreto del intendente Ramón Mestre, se pospusieron las licencias del personal. Hasta que pase el pico de enfermedades de invierno.
Especialistas aconsejan a los padres que estén atentos a los síntomas de alerta. Ante cualquier indicio de fiebre, tos con ahogo y aumento de la frecuencia respiratoria hay que consultar de inmediato a un médico. Cuanto menos tarde en consultar, menos complicaciones tendrá.
El ABC del invierno
Está en todas. La bronquiolitis es una infección respiratoria que afecta a los niños menores de 2 años. Predomina en meses de otoño e invierno. El virus sincicial respiratorio es el responsable del 70 por ciento de los casos.
Atentos papás. Los signos de alerta son secreción o congestión nasal, tos y eventualmente fiebre de escasa magnitud desde uno a tres días anteriores al cuadro. Durante la enfermedad puede aparecer respiración acelerada, hundimiento de la piel entre las costillas, respiración ruidosa y silbido en el pecho que pueden durar hasta 5 días.
No se duerma. Consulte al médico ni bien aparecen los síntomas, para que no existan complicaciones. Evite el cigarrillo y los braseros en ambientes cerrados. Se aconseja la lactancia materna y la vacunación antigripal para disminuir los riesgos.
También ayuda. Lavarse las manos, amamantar al bebé, evitar el humo de cigarrillo, braseros y sahumerios. Evitar hacinamiento y ventilar una vez por día, preferentemente cuando haya sol, todos los ambientes de una vivienda.
No automedique. Si su bebé ya fue diagnosticado, ofrézcale abundante líquido. Trate de mantener la alimentación, especialmente de la lactancia materna. Si respira muy rápido, ofrezca alimento en pequeñas cantidades. Limpie las secreciones de la nariz. Mantenga al niño en posición semi-sentada. No se recomienda el uso de antibióticos, jarabes para la tos, descongestivos o té.

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