En algunas estaciones pudieron satisfacer a los clientes pero las colas eran extensas, mientras que en otras se exhibían carteles señalando la falta de stock. Las complicaciones continuarán durante el fin de semana.
Como ya es un clásico en los últimos meses, cargar nafta se ha convertido en un verdadero desafío. El fin de semana con feriado incluido y los miles de turistas que se encuentran en Mendoza no hacen más que agravar el problema.
Por este motivo, nadie se animó a asegurar el abastecimiento para todo el fin de semana aunque desde varias estaciones aseveraron que los camiones con recarga "llegan todos los días". Lo cierto es que los clientes están destinados a hacer cola y hasta a girar por varios sitios antes de poder cargar.
En una recorrida por diversas estaciones de servicio de la ciudad y alrededores, el viernes al mediodía eran varias las que habían colgado el cartel de que no contaban con combustible; mientras que las que sí tenían, se notaban desde lejos por las largas filas, caos de tránsito incluido.
A diferencia de otras oportunidades, ayer las de YPF estaban cargando mientras que en estaciones de las otras marcas -más caras que la anterior- esperaban con ansias la llegada del combustible.
Desde las diversas estaciones coincidieron en que el gasoil y la nafta duran menos tiempo que el usual por la demanda extra empujada por los turistas. En las que había, comentaban que los camiones estaban llegando todos los días y que si se quedaban sin productos era durante pocas horas. "Los camiones llegan a la mañana y a la tarde", confiaron desde la YPF de Costanera y Beltrán.
La especie de "psicosis" ha llegado hasta tal punto que más de un consumidor hace lo que muchos mencionaron como "logística de camiones". Es decir, observan cuando llega una nueva carga a una estación y se aprestan para recargar su tanque allí.
Desde la Asociación Mendocina de Expendedores de Naftas y Afines (Amena) aseguran que los faltantes son reales pero que la situación no es nueva y lo vienen advirtiendo desde hace tiempo. "Cuando YPF se queda sin combustible, a nosotros nos secan", confió un empleado de la Copec ubicada en Coronel Díaz e Ituzaingó de Las Heras.
Allí estaban esperando la llegada de una carga importante de gasoil y una menor de nafta súper. "Lo único que tenemos es común, por lo que la estación no está del todo cerrada", explicó el joven. Es que la variabilidad en la provisión de combustibles está afectando la situación de los empleados de las estaciones.
En líneas generales, todos apostaban a aprovisionarse ayer a la tarde para poder brindar servicios durante el fin de semana hasta que el lunes llegara nuevamente el "bálsamo" de otro envío. "El gasoil nos dura sólo un día cuando antes tirábamos al menos dos", explicó el encargado de la Shell de Garibaldi y Costanera mientras sus empleados cargaban gas o hacían tareas de limpieza a la espera de que las bombas tuvieran qué vender.
Una situación similar se daba en la Petrobras cercana al Zanjón de los Ciruelos y en la YPF de Amigorena y San Martín que -por su ubicación- probablemente ha tenido mayor cantidad de demanda por estos días. En la última, había un camión llenando los tanques subterráneos y varios que pasaban caminando para saber a qué hora abrirían los surtidores.
En tanto, en las YPF de Juan B. Justo y Boulogne Sur Mer y de Paso de los Andes y Moreno, las colas al mediodía eran de alrededor de una cuadra. Los clientes confiaban que esperarían entre media y una hora y todos trataban de llenar el tanque para evitar sorpresas.
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