Además de sobrevolar la zona cercana al volcán para conocer la magnitud de la erupción ocurrida el sábado pasado, desde el viernes se instaló en la ciudad de Malargüe una estación de monitoreo de la calidad del aire.
Además de sobrevolar la zona cercana al volcán para conocer la magnitud de la erupción ocurrida el sábado pasado, desde el viernes se instaló en la ciudad de Malargüe una estación de monitoreo de la calidad del aire.
Fuentes gubernamentales indicaron que los organismos de la provincia involucrados con la gestión de riesgos de desastres coordinan acciones de prevención. Si bien los hospitales y centros de salud de los departamentos del sur continúan en alerta verde, a casi una semana de la erupción del volcán Peteroa "la situación en esa zona no reviste gravedad".
La evaluación fue realizada por representantes de los organismos provinciales y del sector científico involucrados con la gestión de riesgos de desastres que realizan el seguimiento de la actividad del volcán y analizan sus posibles consecuencias.
La comisión está integrada por representantes de los ministerios de Seguridad y de Salud, de Dirección General de Escuelas, de la Secretaría de Medio Ambiente y de la Universidad Nacional de Cuyo.
Todos trabajan en coordinación con la Dirección de Defensa Civil de la Municipalidad de Malargüe y el Centro Internacional de Ciencias de la Tierra, con sede en ese departamento.
"Según la información recabada en estos días, las emanaciones de gases y cenizas que produce la erupción tienden a licuarse con el paso de las horas, sin afectar a la población de modo alguno", manifestaron a través de un comunicado de prensa.
Sin embargo, como medida de prevención, se puso en funcionamiento en la Ciudad de Malargüe una unidad de la Dirección de Protección Ambiental para el monitoreo permanente de la calidad del aire.
Del mismo modo, continuarán realizándose vuelos sobre el área a fin de detectar cambios en la actividad del volcán que representen algún riesgo.
El vulcanólogo Miguel Haller explicó que si se comparan las imágenes con las que se recibieron el fin de semana pasado, "la impresión es que (el Peretoa) tiene mucho menor actividad".
De acuerdo a lo señalado a Diario Los Andes, las fotografías "mostraban una columna eruptiva alta, bastante fuerte, vertical. Mientras que la de los últimos días es una columna mucho más débil".
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