Desde hace 12 días se interrumpió la operación exportadora por un bloqueo sindical. El gremio espera sentarse a negociar en paritarias. Las empresas del sector volvieron a reclamar que se levante la medida.
Ya pasaron 12 días desde que el gremio dispuso impedir el despacho de productos pesqueros con la intención de forzar una negociación salarial, por lo que desde entonces, a todas las empresas les resultó imposible enviar mercadería al exterior. Mientras cientos de contenedores permanecen en el puerto de Buenos Aires sin poder ser embarcados, la Asociación de Pesca Costera, la Cámara de la Industria Pesquera Argentina, la Unión de Intereses Pesqueros Marítimos, la Cámara de Armadores y el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas, emitieron ayer un comunicado asegurando que "no existe ningún conflicto real, declarado ni explicitado por este sindicato para con la industria pesquera y es por ello que igual que en situaciones anteriores decimos que esta medida es un boicot a la producción pesquera y al normal desenvolvimiento de las industrias y del desarrollo del trabajo de las mismas".
Asimismo aseguraron que "la situación económico financiera y comercial de las empresas la venimos explicando desde hace mucho tiempo y día a día está agravada, los costos de producción en nuestro país se incrementan de tal forma que no pueden ser absorbidos, aun aplicando la máxima eficiencia, profesionalidad y capacidad de inventiva y trabajo que el sector pesquero ha demostrado tener y tiene".
A todo esto -agregaron- "en el último mes y medio hemos debido soportar los siguientes paros y trabas administrativas a la producción y a la exportación".
Por otra parte las entidades advirtieron que "el daño que ha provocado "la agenda" de paros, bloqueos y cuestiones administrativas que han impedido cargar nuestra producción es muy grande, ocurrió y ocurre en un momento de crisis de la industria y será muy difícil afrontar el resultado de estas medidas.
Finalmente, solicitaron a las "autoridades poner fin a estos métodos inconstitucionales de protesta que impiden el normal transito de mercaderías en el puerto de Mar del Plata y que bloquean con la aplicación de un boicot el comercio exterior ya que provocan daños muy severos en la industria y en el caso del boicot del SOMU con su bloqueo a la carga de exportación".
La normalidad, en cuentagotas
Si bien en la madrugada de ayer los estibadores levantaron la medida de fuerza que venían implementando desde el pasado 26 de abril, esto no resultó suficiente para que la actividad en el puerto de Mar del Plata se normalizara plenamente.
Es que la reanudación de las tareas en los muelles dio comienzo en un marco de incertidumbre respecto de las posibilidades que tendrá la industria pesquera para poner nuevamente en funcionamiento su circuito productivo, ante la persistencia y el surgimiento de otros conflictos que amenazan a otros eslabones de la cadena.
Al ser momentáneamente superada la medida de fuerza de los estibadores que reclamaban la jubilación para más de 200 operarios, ayer el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), seguía adelante con el bloqueo de las exportaciones pesqueras, definido por las empresas como un "boicot" y frente al cual las cámaras analizaban la posibilidad de recurrir ante la Justicia.
En tanto que el Sindicato Argentino de Obreros Navales (SAON) mantenía en pie su amenaza de llevar adelante un paro por 24 horas para reclamar una suba en los salarios de sus afiliados. A todo esto, hasta ayer persistían los inconvenientes para que los exportadores pudieran utilizar el Sistema Informático María (SIM) de la Aduana para certificar sus despachos al exterior, mientras que los armadores se desayunaron con el anuncio de cooperativas y empresas de estibaje de que sería aplicada una suba del 20% en el valor de sus servicios.
La única noticia relativamente positiva consistió en el levantamiento de la medida de fuerza de los estibadores, quienes luego de haberse negado durante 12 días a realizar tareas de carga y descarga, finalmente liberaron los accesos a las Terminales 2 y 3 y volvieron al trabajo.
Junto a ello, el Sindicato de Camioneros también aceptó levantar la protesta que venía ejerciendo en contra de la empresa harinera Moliendas del Sur, a la que había resuelto cortarle el suministro de materia prima para exigir la regularización en el pago de haberes de su personal. Al dejar si efecto este paro, los camioneros reanudaron la recolección de residuos retirando de las fábricas los recortes de pescado que se encontraban almacenados desde el pasado 23 de abril. Así, las plantas comenzaron a ser higienizadas y a quedar en condiciones de recibir nueva materia prima para procesar.
Pero lo cierto fue que al comenzar con la descarga del pescado que se encontraba dentro de los buques, los armadores comenzaron a comprobar que la mayor parte de esa mercadería ya no se encontraba en condiciones de ser destinada a la producción de alimento.
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