Con más de 70 contenedores de carbón vegetal frenados en puertos y en plantas, la Cámara de Exportadores reclamó ayer a las autoridades aduaneras de Barranqueras que autoricen los embarques para poder cumplir con los compromisos asumidos con los clientes ubicados en Europa, Estados Unidos y Chile, entre otros países.
El presidente de la organización y productor de la zona de Tres Isletas, Roberto Nardelli, comentó que “venimos desde el viernes cuando tuvimos una serie de inconvenientes con Aduana. Todos saben lo que pasó con el cargamento de droga que fue disimulado en bolsas de carbón”. “A raíz de esto ayer en una reunión de la cámara se resolvió buscar una respuesta coherente del porqué la paralización de la actividad en Chaco si nosotros somos empresas de la zona y estamos trabajando desde hace varios años sin problemas”, mencionó. “A nosotros nos preocupan dos cosas: primero que teníamos operaciones pendientes para el viernes y han quedado contenedores en varias plantas, lo que para nosotros representa una “guita” enorme. Después no sabemos qué pasará con la actividad en el futuro”, ilustró. “Aduana, a través de nuestros despachantes, nos dice que hay que esperar orden superior para ver si van a tomar más medidas, lo que nos parece incorrecto porque es un problema netamente aduanero”, dijo. “No sabemos qué pasó y cómo el cargamento ilegal pudo pasar por alto, pero cada uno tiene que cumplir con su rol; a nosotros nos corresponde sacar la mercadería como corresponde y a ellos fiscalizar. Lo que no queremos es que por un error de ellos tengamos que frenar las exportaciones”, sostuvo. “La situación que se vive con Aduana de Barranqueras no es la misma que en el resto del país, pues al usarse distintos criterios la actividad se hace mas engorrosa. Actualmente en otras jurisdicciones no hay problemas para exportar, pero nosotros que somos los mayores exportadores estamos parados: no tiene sentido”, aseguró. Diez empresas con 60 empleados Por otra parte, el dirigente ilustró que “la cámara está integrada por 10 empresas, todas con planta habilitadas. Somos operadores confiables pero hoy volvimos a foja cero, ya que cada planta habilitada trabaja con clientes diferentes en Europa, Chile y Estados Unidos”. “El año pasado exportó 200.000 toneladas y por cada planta hay no menos de 60 trabajadores directos. Hoy el mercado local está deprimido, por lo cual sin las exportaciones no se puede hacer otra actividad”, detalló. “Los mercados externos que buscan la mercadería en otros países y todo lo que se hizo durante años para ganar clientes se pierde rápidamente, y hoy no nos podemos dar el lujo de perderlos por la crisis internacional”, explicó. “En forma permanente decimos que los controles los hagan pero que la actividad siga. Nosotros como cámara no conocemos a la empresa que exportó el cargamento ilegal, pero sí creemos que operó en forma distinta porque a esta gente les daba lo mismo esperar dos horas o 20 horas en la Aduana”, finalizó.
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