Siguen los cruces y acusaciones por la reforma del Estatuto de la UNMdP

Después de que fracasara la Asamblea Universitaria en la que se buscaba modificar el Estatuto de la UNMdP, desde la agrupación Cauces expresaron su “repudio” a los estudiantes que interrumpieron el debate por considerar que “hacen una política cargada de autoritarismo, vacía de ideas, propuestas y discusión”.
En tanto, los representantes del Espacio de Construcción Asamblearia acusaron a los miembros de Cauces de ser parte de una sector de “derecha” y de efectuar “gestiones que pretenden intimidar e infundir temor”. También denunciaron la existencia de “listas negras”.

El último jueves, autoridades de la Universidad Nacional de Mar del Plata denunciaron que agrupaciones estudiantiles “impidieron” que se lleve a cabo la discusión democrática para la reforma del Estatuto, norma que establece los principios constitutivos, la conformación de los claustros, la estructura, la forma de gobierno, el régimen electoral y económico – financiero, entre otras disposiciones generales y transitorias, de la casa de altos estudios.

En la misma línea se manifestaron los representantes de la agrupación Cauces que conduce los centros de estudiantes de Ciencias Económicas y Sociales y de Ingeniería, la cual, a través de un comunicado de prensa, exhortaron a terminar con el “autoritarismo”.

“La Asamblea para reformar el Estatuto de nuestra Universidad no pudo sesionar porque algunos sectores estudiantiles (Convergencia, PTS, MAS, PO, Cepa, Meps, Confluencia) impidieron la entrada de los asambleístas y no asambleístas al aula donde estaba convocada. Aquellos que casi por la fuerza solicitaron más tiempo para discutir el proceso de reforma, aquellos a los que se los convocó a sesiones de debate durante este tiempo para profundizar la discusión, son hoy los que no dejan sesionar ni discutir. ¿Por qué? Porque en su mayoría, no han sido consecuentes con lo que en su momento solicitaron, no han debatido ni convocado a debatir, no han propuesto, ni han pensado en la Universidad”, indicaron.

“Pero no sólo impidieron que la Asamblea se lleve a cabo, sino que algunos de ellos no dejaron sacar fotos ni filmar lo que estaba sucediendo. Con una actitud patoteril luego de intentar filmar (como si los avergonzara lo que ellos mismos estaban haciendo) golpearon a un asambleísta de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales que forma parte de la agrupación Cauces. Sin conformarse, luego se dirigieron a dicha Facultad, donde interrumpieron las cursadas y causaron daños”, denunciaron.

En ese sentido, señalaron que “repudiamos con todo nuestro fervor esta forma de hacer política, absolutamente destructiva, que sólo a través de mentiras logra adhesión, cargada de autoritarismo, vacía de ideas, propuestas, discusión, que desprestigia herramientas de lucha, que degrada el co-gobierno universitario, y no solo eso, sino que evita que el resto, que si queremos hacer ejercicio de nuestro derecho, lo podamos hacer”.

Asimismo, subrayaron que “se dijeron muchas mentiras acerca del proyecto que hemos concensuado y que estamos impulsando” y apuntaron: “Simplemente pretendemos que lo lean para ver que esta propuesta evita que los peores postulados de la LES se sigan promoviendo en nuestra Universidad”. Y puntualizaron: “El lamentable escenario de violencia e intolerancia que vivimos nos lleva a que hoy muchos estudiantes sigan sin poder estudiar en la Universidad debido a los ingresos eliminatorios; hoy los trabajadores continúen estando excluidos de los órganos de co-gobierno; hoy sigue sin haber nada que nos garantice que las carreras de grado sean gratuitas; hoy la extensión sigue sin equipararse a la investigación. Hoy, todo esto y más, se podría haber transformado”.

Por último, convocaron a “a todos los estudiantes, trabajadores, docentes y graduados a seguir debatiendo y participando en pos de la construcción de una Universidad mas justa, popular y democrática”.

“LISTAS NEGRAS Y SERVICIOS DE INTELIGENCIA, UN CONOCIDO ESTILO DE GESTIÓN”

Por su parte, desde el Espacio de Construcción Asamblearia, calificaron de “histórico logro” la interrupción de la Asamblea Universitaria al sostener que “viene a confirmar el valor de la acción directa como forma de intervención política de los estudiantes, graduados, docentes y personal universitario”.

En tanto, a través de un comunicado de prensa, señalaron que el último jueves “nos ubicamos desde muy temprano en las puertas del Aula Magna “Coca Maggi”, donde se iba a celebrar la asamblea reaccionaria”. “Una multitud esperaba con banderas, cantos y bombos, la llegada de las autoridades de Rectorado y de los asambleístas universitarios, pero nadie de ellos llegó, excepto sus cámaras de fotos. Una compañera nuestra que estuvo unos momentos en un café de la zona pudo escuchar cómo el Rector Morea ordenaba, por medio de su celular, que sacaran fotos a quienes estábamos protestando contra su reforma reaccionaria. Al instante, aparecieron personas con cámaras de fotos, algunas de ellas con remeras de la agrupación Cauces, que al apoyar la reforma no estaban entre los manifestantes”, denunciaron.

Si bien aclararon que lograron “disuadirlos”, afirmaron que “probablemente hayan logrado obtener algunas imágenes”. También aseguraron que, “un poco más tarde, un señor vestido de azul los filmaba rápidamente desde la base de la escalera que conduce desde el Aula Magna al parque”.

“Algunos de nosotros lo descubrimos y fuimos rápida y disimuladamente a seguirlo pero desapareció sin dejar rastro. Es evidente que nadie que estuviera filmando con fines documentales, periodísticos o similares, desaparecería de ese modo, al menos que sus fines fueran más oscuros. Minutos después lo identificamos caminando cerca nuestro, ahora con un celular en la mano”, señalaron.

Y continuaron: “Nos acercamos para preguntarle quién era y nos respondió que era “trabajador de la universidad” y siguió caminando, indiferente. Tenemos su foto: el cazador ha sido cazado. Servicios de inteligencia, marcar gente, estudiantes que hacen el trabajo sucio: un conocido estilo de gestión”.

En ese marco, opinaron que “es claro el eje que articula las prácticas políticas de las gestiones de Rosenthal y de Morea, en tiempos en los que sus confortables lugares de poder son conmovidos por la movilización masiva y la lucha de los sectores insumisos de la universidad. No son nuevas estas prácticas, de hecho, son propias de los gobiernos más autoritarios y represivos de nuestra historia”; tras lo cual enfatizaron: “Con estas prácticas, las gestiones pretenden intimidar, infundir temor especialmente entre aquellos de nosotros que quizás estemos participando por primera vez en medidas de fuerza como las decididas en los últimos días. No somos pocos los que estamos en esta situación, y ello las gestiones lo saben y a ello especialmente le temen”.

“Es a ellos a quienes los intimida la participación horizontal, independiente y rebelde. Y no sólo a ellos, también a las agrupaciones estudiantiles de derecha como Cauces, la Franja Morada y La Unidad, a ciertos grupos políticos en todos los claustros que ven amenazado su poder de control y sumisión sobre sus pares y sobre los sectores más vulnerables de la universidad”, concluyeron.

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