En una recorrida por el Gran Mendoza, el comentario es el mismo: en los últimos días creció la cantidad que les envían de combustible. Pero igual no alcanza.
Luego del anuncio del proyecto de expropiación de YPF con la inmediata intervención de la empresa -que tuvo su correlato ayer con la media sanción a la iniciativa que se le dio ayer en el Senado-, el panorama en las estaciones de servicio de la firma empieza a cambiar de a poco en Mendoza.
Así lo reconocen los propios trabajadores de las bombas de nafta quienes, si bien consideran que todavía hay faltantes de algunos combustibles y las provisiones que reciben no son suficientes para la demanda, en la última semana recibieron cupos mayores a los que se les destinaba con anterioridad.
Desde la Asociación Mendocina de Expendedores de Naftas y Afines (Amena) también se mostraron optimistas de cara al panorama futuro a la vez deslizaron una crítica a la gestión privada de la petrolera al considerar que "por fin están dadas las condiciones para cambiar los problemas estructurales más importantes" que tenía YPF en Mendoza.
El martes, el gobernador Francisco Pérez había acusado a la petrolera de mentir en los datos de reservas que tenía la refinería de Luján y especular, al tener los tanques llenos de combustible.
De a poco
Más allá de las repercusiones del anuncio de la Presidenta -con sus defensores y detractores- y de la batería de amenazas que llegaron desde España en defensa a Repsol, lo cierto es que desde hace ya años conseguir combustible en las estaciones de servicio de YPF era casi una misión imposible.
Y si bien la situación no ha variado demasiado -ni va a cambiar de la noche a la mañana-, algunos estacioneros y bombistas de las playas reconocen estar recibiendo "un poco" más que antes.
"Va queriendo cambiar de a poco. Desde el anuncio sobre la expropiación nos han traído un poco más que antes los camiones, pero sigue sin alcanzar. A lo mejor de a poco va mejorando", contó un empleado de la estación ubicada en Olegario V. Andrade y San Martín, cerca del límite entre Capital y Las Heras.
Con el mismo optimismo, los empleados de otra YPF ubicada en calle Rivadavia de Godoy Cruz fueron contundentes. "Normalmente recibíamos cinco mil litros los martes, jueves y sábados. Cuando se puso tensa la relación entre el Gobierno y Repsol nos agregaron un cupo los lunes y la semana pasada ya recibimos doce mil litros. Este lunes (por el pasado) nos dieron stock completo, algo que no pasaba desde el año pasado", destacaron con optimismo.
En otra bomba, ubicada en Jorge A. Calle y Perú de ciudad, la respuesta fue similar. "Unos días antes de que estallara la polémica nos empezaron a traer mil litros más y se mantiene. Igual, nos llegan tres camiones por semana, por lo que uno o dos días estamos sin combustible", detallaron.
Sin cambios
Una de las expendedoras que más autos recibe a diario es la de Boulogne Sur Mer y Juan B. Justo. Allí el panorama no ha cambiado, ya que siguen recibiendo un camión diario.
"No dura nada la nafta, esperemos que con todo esto cambie un poco", dijeron desde la estación.
Los horarios pico para cargar en las bombas son variados. En algunas como la de San Martín y Amigorena es una constante la fila de autos aguardando sobre la calle más importante de Mendoza.
"Los peores horarios son después de las 18, cuando ya pasó el camión, y a la mañana cuando abre y cierra el comercio. Esos son los momentos en que más cola hay", coincidieron desde las estaciones consultadas.

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