Siguen apareciendo minibasurales en la ciudad

El cuidado del medioambiente es responsabilidad de todos y cada uno de los vecinos que viven en la ciudad.
La problemática del medioambiente en estos últimos años fue despertando el interés de los estamentos del estado, las organizaciones no gubernamentales, vecinos y pequeños que al iniciarse en el Jardín de Infantes, remarcan los descuidos y olvidos que tenemos los adultos en lo que se refiere al cuidado, resguardo y preservación del medio ambiente.

Es así que las leyes a cumplir, las normas a respetar y los pasos a seguir para continuar informando, estudiando y concientizando lo vital que resulta el cuidar el lugar en el que vivimos resulta ser central, si cada persona asume el compromiso de transformar a la ciudad de Río Gallegos, en un lugar más limpio y en un ambiente donde se respeten las normas internacionales y nacionales que apuntan a cuidar y proteger el lugar en que vivimos y seguramente, después de cincuenta años, también vivirán nuestros hijos.

PROBLEMA ETERNO

Cabe destacar que esta temática, originó diferentes acciones por parte de funcionarios, políticos y vecinos que dieron lugar a la realización de foros, encuentros de debate y espacios de información en los cuales se hace hincapié en la calidad de vida de nuestro planeta y Santa Cruz en particular. Es así que en reiteradas oportunidades, El Periódico Austral mostró con preocupación, cómo la gente sigue acrecentando en ciertos sectores del ejido urbano grandes focos de basura dando lugar a espacios contaminados de desperdicios que sumados a los fuertes vientos que se generan en la ciudad de Río Gallegos, la basura resulta ser desparramada y esta situación se genera todos los días. Por ello, más allá de las campañas de limpieza realizadas por empleados del municipio, vecinos o asociaciones comprometidas con esta problemática, es el vecino común el que debe respetar las mínimas normas de convivencia con el objetivo de proteger el ecosistema y el planeta en el que vivimos.

LA BASURA

Más aún cuando estamos a pocos días de transitar por una nueva Navidad y un año 2.012, momentos en los cuales las familias se abocan a realizar remodelaciones y cambios en sus hogares, las fiestas además generan por los gastos y el consumo de comidas y bebidas, múltiples focos de basura, para el deleite de los perros vagabundos que destrozan las bolsas de residuos por hambre, animales que sufren a la par el abandono y el olvido de sus amos, se rigen sólo por el sentido de supervivencia innata.

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