Los inversores estiman que la ayuda podría ser insuficiente o llegar demasiado tarde para evitar la cesación de pagos. Se disparó a 10% la tasa que pagan los bonos griegos
En la primera jornada laboral después de que Atenas solicitara el viernes pasado la activación de la ayuda crediticia de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Bolsa de Atenas se desplomó y a media mañana llegó a registrar una caída del 4%, aunque luego se recuperó levemente.
El temor a que la asistencia llegue demasiado tarde o sea insuficiente para evitar la primera cesación de pagos soberana de la zona euro también se reflejó en el rendimiento de los bonos griegos, que trepó a un nuevo máximo en 12 años.
El costo de la deuda griega a 10 años siguió desbocado y llegó ayer a un interés del 9,71%, superando por primera vez desde su entrada en el euro la meta psicológica del 9%. A dos años la tasa trepó por encima del 12% y el diferencial de los bonos griegos a 10 años en relación al bono alemán marcó el récord de 647 puntos básicos.
Los mercados siguen así sin dar tregua a Grecia, el primer país de la eurozona que recurre a la ayuda externa para garantizar el pago de sus obligaciones. El plazo para que Atenas reciba los fondos es el 19 de mayo, cuando se vence un bono de 8.500 millones de euros.
La canciller alemana, Ángela Merkel, insistió ayer en que "Alemania ayudará si se cumplen las condiciones adecuadas", en alusión al plan de ajuste que exige a Grecia. "Eso llevará unos pocos días más", agregó.
Desde hace una semana, Grecia está en conversaciones con la Unión Europea y el FMI sobre los recortes y cambios estructurales que tendrá que aplicar durante los próximos tres años para reducir su déficit a 3% desde el actual, de 13%. Hasta ahora, Atenas ha dicho que no tiene planes de incumplir con el pago de su deuda o reestructurarla.
El riesgo de contagio puso bajo presión también a los títulos de otros países europeos en dificultad con las cuentas: el diferencial de los bonos a diez años de Portugal respecto de los alemanes subió 211 puntos, el de Irlanda 182, seguido por España e Italia, con 100 puntos.
Los temores respecto a Grecia no terminan ahí. El país heleno tendrá que pagar 150.000 millones de euros en los próximos tres años por concepto de deuda y los analistas consultados por EFE coinciden en que si el paquete de ayuda (actualmente de 45.000 millones de euros) no se agranda, el cese de pagos será inevitable.
Pero incluso dinero adicional europeo no garantizaría el éxito de la empresa, dado que el ajuste requerido a Grecia es draconiano y las medidas de ajuste previstas (reducción de sueldos, suba de impuestos, entre otras) agrandarían la recesión.

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