Los asambleístas responsabilizaron al Gobierno provincial por el enfrentamiento con la Policía.
A media mañana, los manifestantes que rechazan la minería volvieron a congregarse en la Plaza 9 de Julio y desde allí marcharon hacia la sede de la Fiscalía, el edificio comunal y la comisaría para repudiar las agresiones y reclamar por la libertad de los tres últimos detenidos.
Aunque más de una treintena de andalgalenses fueron demorados en la comisaría departamental y en la de Chaquiago y liberados en la madrugada de ayer, tres permanecieron detenidos toda la noche y obtuvieron la libertad recién a mediodía. Entre ellos, un hombre de apellido Cisneros quien, visiblemente golpeado y con una fisura en el tabique nasal, denunció apremios de parte de las fuerzas policiales.
Las declaraciones del intendente José Perea condenando la quema de municipio y responsabilizando a docentes y a algunos referentes de los Vecinos por la Vida como responsables de los daños no hizo más que acrecentar el malestar de los ciudadanos que, a los gritos y mediante pancartas, reclamaban la renuncia del jefe comunal. También pedían la cabeza del juez de control de garantías, Rodolfo Cecenarro, de la fiscal Marta Graciela Nieva y hasta del mismo Gobernador de la provincia.
"Nosotros no queríamos esto, lo que pasó ayer fue un desastre para todos", decía ayer una de las asambleístas, visiblemente conmocionada por las escenas de corridas, confusión y disturbios que empañaron la protesta por el desalojo del bloqueo antiminero.
"Esto no va a quedar así, nosotros queremos responsables. La fiscal y el juez, con sus medidas, han violado nuestro derecho a estar en una asamblea privada", denunció el ex concejal Roberto Cecenarro, con una herida de bala de goma a unos centímetros de su ojo izquierdo. También exigió una respuesta de las autoridades provinciales: "El Gobernador de la Provincia no se puede desentender de esto".
Los asambleístas seguían ayer apostados al costado del camino que une Chaquiago con El Potrero. Ayer por la tarde, los ambientalistas volvieron a reunirse en el lugar del desalojo, con la idea de analizar todo lo ocurrido y evaluaban emitir un documento sentando postura y exigiendo a las autoridades que asumen las responsabilidades por la represión. También invitaron a una misa "por la paz".

Comentá la nota