Luego de que se diera a conocer en nuevo proyecto del Código Civil, el cual pretende prohibir el “chirlo” de los padres hacia sus hijos y cambiarlo por el deber de los padres de “prestar orientación y dirección”, se abrió un debate entre los psicólogos infantiles del medio, quienes expusieron su punto de vida. Unos vieron en el acto, ...
“El ‘chirlo’ es un tema que no es bien visto porque es un acto de violencia. El padre lo utiliza porque tiene un afecto inmediato, paralizante para la acción mala que está ejecutando el niño en ese momento, pero no hay un aprendizaje a futuro. Cuando ocurre este tipo de situaciones, el niño deja de hacer lo que estaba haciendo porque lo han pegado y no porque haya entendido cuál es la situación errada que estaba ejerciendo”, analizó la psicóloga infantil Lic. Guadalupe Seva Montero.
Sin embargo, la especialista recomendó a los padres, ejercer otro tipo de actos que tienen la misma influencia en los niños, sin llegar al maltrato físico.
“Tal vez la palabra ‘no’ pueda reemplazar al ‘chirlo’. Es otro tipo de sanción que también es paralizante, pero no llega al cuerpo convertida en agresión. El ‘no’ es una palabra muy escuchada y respetada que también puede frenar esa acción errada del niño. El ‘chirlo’ no deja un aprendizaje, y el ‘no’ cuando va con una explicación de lo que ha pasado y el motivo por el que se prohíbe determinada cosa, por supuesto que influye en la educación del niño”, sostuvo Seva Montero.
Sobre las consecuencias que deja la agresión física, por más leve que ésta sea, la licenciada explicó: “Al ser practicado por una persona querida deja un cierto temor sobre ese ser querido que agredió, y luego no lo hace porque tiene miedo y no porque se sepa que estaba mal la acción”.
Reflexión
Por otra parte, otra especialista del medio destacó que en la actualidad, el acto de impartir educación a través de un chirlo, o una tirada de oreja o de cabello, se fue al extremo, en relación a una década atrás.
“Hoy nos vamos a los extremos, pasamos de un chirlo a una golpiza y es ahí donde comienza el cambio. El acto cuestionado no es grave si no pasa de ser sólo eso y va acompañado de una explicación y una demostración de efecto, posteriormente. No hay que confundir autoridad con autoritarismo, que es el problema más frecuente en la actualidad. Hay que saber cómo poner límites sin excederse”, reflexionó la psicóloga, al tiempo que dejó en claro que hay que diferenciar al “chirlo” simbólico de la golpiza al momento de educar a un infante.
CAMBIOS
Qué dice el nuevo proyecto de la reforma del Código Civil
El artículo 278 del Código vigente, sostiene: “Los padres tienen la facultad de corregir o hacer corregir la conducta de sus hijos menores”.
El poder de corrección debe ejercerse moderadamente, debiendo quedar excluidos los malos tratos, castigos o actos que lesionen o menoscaben física o psíquicamente a los menores.
Los jueces deberán resguardar a los menores de las correcciones excesivas de los padres, disponiendo su cesación y las sanciones pertinentes si correspondieren.
Mientras que en el Nuevo Código, el artículo 647 dice: Prohibición de malos tratos. Auxilio del Estado. Se prohíbe el castigo corporal en cualquiera de sus formas, los malos tratos y cualquier hecho que lesione o menoscabe física o psíquicamente a los niños o adolescentes.
Los progenitores pueden solicitar el auxilio de los servicios de orientación a cargo de los organismos del Estado.
De esta manera, se puede analizar que el cambio se encuentra claramente explicado para los padres.
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