Según el contrato firmado entre el Municipio y la empresa de emergencias médicas SEMZAR, esta debe llegar ante una emergencia en el ejido urbano hasta 15 minutos después de ser solicitados sus servicios. En algunos casos esto no se cumple, sin que se conozcan sanciones a la contratista. Las irregularidades de un negocio donde la rentabilidad está en otro lado.
En consecuencia, la prórroga vence en dos semanas, aunque aun no se procedido al llamado de una nueva licitación de los servicios.
El servicio consiste en brindar asistencia en lo que se denomina “Area Protegida” e incluye la vía publica del ejido urbano y suburbano de la ciudad de Zárate, más todas las dependencias municipales.
Nos ha tocado presenciar, hace un mes atrás, que el tiempo de asistencia no se cumple.
Una mujer que cursaba un embarazo avanzado, familiar de una empleada municipal, se descompensó dentro de la Municipalidad, y la ambulancia a pesar de estar muy cerca tardó mas de 15 minutos en llegar. Tampoco había un médico dentro de la Municipalidad, a pesar de ocurrir el evento en pleno horario de atencion.
Otra caso de este año fue la muerte súbita de un joven en el Velódromo Municipal, Cesar Verbo.
Según distintas versiones, la ambulancia habría tardado más del doble del tiempo límite exigido por el contrato para a asistir al paciente, sin que se sepa si esa muerte se podría haber evitado con una rápida intervencion.
Una historia negra
La actual gestion decidió licitar el servicio de emergencias en vía pública a fines del año 2008.
Hasta entonces, la propia empresa SEMZAR prestaba el servicio de manera “solidaria” (sic), producto de un convenio ya vencido entre la CEZ, el Municipio y SEMZAR que databa de mediados de la década del 90.
En aquel entonces, SEMZAR aparece en Zárate de la mano de Juan Bautista Ioele, quien firma un muy rentable contrato con la CEZ para prestar el servicio a los asociados de la CEZ, que tenía como “addenda” cubrir el área protegida en vía pública.
Conjuntamente, el empresario Ioele se convirtió en funcionario de la gestion Morano.
Esa rentabilidad se fue perdiendo luego de la caída de la convertibilidad, pero Ioele seguía manteniendo el “Area Protegida” de vía pública porque le interesaba la exclusividad en ese sector a fin de realizar convenios similares al de la CEZ con otras empresas e instituciones locales.
La prestación de este servicio de vía pública se fue haciendo sin atenerse a contrato alguno vigente, por lo que los “daminificados” por una mala atención nada podían reclamar.
Aparentemente con buen tino, esta es la situación irregular que quería subsanar Cáffaro a principios del 2009.
Pero lo que en realidad sucedió fue muy diferente: a la licitacion se presentaron dos empresas, resultando la mejor oferta la de la competidora de Semzar, Vittal.
Allí Cáffaro demostró que no era su intencion proceder a una licitación transparente de los servicios, sino “blanquear” el monopolio de SEMZAR en la zona mediante un contrato que impidiera la llegada de una competencia, en paralelo a sus acuerdos con la CEZ.
Por torpeza propia el juego salió mal, y al ganar la competidora Cáffaro no tuvo ningun problema en anular la licitacion, declarándola desierta sin causa, por lo que durante el 2009 la situación de desamparo de los zarateños en via publica siguió igual.
En el año 2010 los burócratas municipales hicieron mejor los deberes, y finalmente se le adjudidó la licitacion a la única empresa que tenia que ganar: SEMZAR.
Los precios desnudan el fraude
En aquella primera licitacion fallida que SEMZAR había perdido ante VITTAL, a principios del año 2009, la empresa monopólica local habia presentado un precio anual por los servicios de $283.275.-
Un año después, con una inflación estimada en más del 20%, insólitamente SEMZAR se presenta a la nueva licitacion ofreciendo un precio igual a menos de la mitad de lo que había ofrecido en el 2009: $136.000.- Y “ganó”, claro.
No lo decimos nosotros, lo dicen los expedientes.
Como si todo esto fuera poco, a través del decreto de prórroga 118/11, por tres meses, el precio fijado por ese período es de $34.200.-, el mismo precio mensual del año anterior.
Resumiendo:
Los servicios que en el 2009 para SEMZAR costaban $23.606.- mensuales, en el 2010 pasaron a costar menos de la mitad: $11.333.- mensuales.
Esto revela que no estábamos ante una licitacion de estos servicios vitales para la comunidad, sino ante una fachada para garantizar la continuidad de un monopolio al anular Cáffaro la licitación del 2009: el precio, para SEMZAR, era lo de menos.
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