Sigue difícil la situación por los desbordes del Salado

Anoche, las guardias de la Zona Vial 5 del Consejo Provincial de Vialidad y de Recursos Hídricos se mantenían alertas por cualquier nueva rotura de la ruta que une las ciudades de Añatuya con Colonia Dora, debido a la presión que ejerce el agua acumulada sobre ambas márgenes por los desbordes del río Dulce.
Luego de que se habilitó el tránsito vehicular por el lugar antenoche, no se volvieron a producir roturas durante la jornada de ayer, pero el riesgo sigue latente, ya que es mucha la fuerza que busca salir hacia el sur de la provincia.

Mientras tanto, pequeños productores de la localidad de Icaño y zonas de influencia, mantuvieron una reunión ayer en la que analizaron la situación generada por la inundación, que está poniendo en peligro la producción de alfalfa, principal sustento de las familias del lugar.

"Por ahora el agua sigue corriendo hacia el sur, lo que pensamos como una solución definitiva para este problema es que se la derive hacia los bañados naturales del río, que en estos momentos están secos. El lunes veremos cómo está la situación y vamos a informarle al ingeniero Tévez (director de Agua de la provincia)", confió una fuente a EL LIBERAL.

Comentá la nota