Sigue el caos camionero en la entrada al puerto de Bahía

Sigue el caos camionero en la entrada al puerto de Bahía
Luego de destrabar un corte total, la policía acordó el cierre parcial de la mano que va a Buenos Aires, para que puedan estacionar los 1.200 camiones cerealeros que aguardan el arribo de un barco desde Rosario, previsto recién para este viernes.
Unos 1.200 camiones cerealeros continuaban anoche varados en la ruta 3 norte, en cercanías del paraje El Triángulo, bloqueando parcialmente la mano que va hacia Buenos Aires, a la espera de conseguir un acceso a la terminal portuaria para realizar la descarga de mercadería.

El conflicto que, según diversas fuentes, se prolongaría al menos hasta el martes próximo, se debe a que casi la mitad de los transportistas fue arribando desde el domingo pasado al playón de estacionamiento sin los correspondientes cupos de descarga, una documentación imprescindible para entrar al puerto.

Pero tampoco sirve de mucho contar con el cupo, ya que el barco que transportará los cereales todavía no zarpó del puerto de Rosario, y se espera su llegada recién para el próximo viernes.

Inevitablemente, los vehículos rechazados fueron acumulándose a un costado de la ruta, hasta desbordar por completo todos los carriles en la mano de entrada a la ciudad. Este diario pudo verificar que, en un lapso de 48 horas, la fila de camiones llegó a extenderse unos 6 kilómetros de largo, hasta las cercanías de Espora.

"Nos están usando como silos gratuitos, así les cuidamos la mercadería hasta que llegue el barco. Esto es una vergüenza, siempre pasa lo mismo en Bahía Blanca", exclamó Fabián, uno de los camioneros.

La falta de respuestas concretas empezó a generar malestar en los transportistas, que, cerca de las 17, decidieron hacer un corte total de la ruta para forzar alguna solución.

Ante el piquete, el jefe de la policía Distrital, comisario Marcelo Bianchettín, llegó al paraje para intentar una solución que evitara la intervención de la Gendarmería (ver aparte).

"Estamos varados acá. No podemos entrar, ni tampoco irnos. Es como si estuviéramos presos", afirmó Oscar, un transportista recién llegado desde la localidad de América, con dos acoplados listos para exportación.

Sombras nada más

Una de las mayores quejas de los transportistas es el silencio que recibieron de parte del Sindicato de Camioneros.

"Ni siquiera enviaron un delegado de Bahía para ver cómo estamos, o si necesitamos algo", se fastidió un chofer que pidió reserva de nombre.

"Acá (Hugo) Moyano no se va a meter. A él no le sirve este tipo de conflictos, donde no puede sacar ventaja", agregó.

El otro malestar está directamente relacionado con la pérdida de oportunidades laborales por este problema. La mayoría asegura que está desaprovechando cerca de 150 pesos diarios, ya que esta situación les corta toda posibilidad de realizar nuevos viajes.

"Es plena época de cosecha y, en vez de estar haciendo varios viajes para recaudar, tenemos que quedarnos varados, perdiendo plata y encima tenemos 50 pesos de gastos por día, sólo en comida y bebida", agregó Carlos, quien llegó a El Triángulo desde Pergamino.

Tampoco están conformes con el trato que reciben de las empresas bahienses, y muchos aseguran que es la peor terminal portuaria del país, sin facilidades ni comodidades como Rosario o Mar del Plata.

Más de uno afirma, incluso, que evitaría la ciudad si pudiera elegir sus destinos de viaje.

"Encima de que estamos acá, con frío, sin luz, en el parador se abusan. Quieren aprovechar la situación y subieron todos los precios para salvarse con nosotros. Y ya casi no tenemos plata encima. No pensábamos quedarnos tanto tiempo", asegura Víctor, un rosarino que confía en poder estirar al máximo los 11 pesos que quedan en su billetera.

Es la última queja, justo antes de que comience a caer una llovizna helada sobre la ruta.

Por si faltaba algo para empeorarlo todo.

Bianchettín: "Confío en que se resuelva pronto"

El titular de la policía Distrital explicó a "La Nueva Provincia" que el conflicto entre los camioneros y el puerto es una situación que excede por completo a la fuerza, pero que debió presentarse porque, de persistir el piquete iniciado por la tarde, podía derivar en un conflicto con efectivos de Gendarmería.

"No queremos llegar a una situación violenta, donde siempre terminamos peleando pobres contra pobres. Por eso vine para pedirles que levanten el corte y habiliten el paso para los vecinos de Bahía".

"Esta es una ruta nacional y si insisten en mantener el piquete, los gendarmes van a venir a garantizar el paso", explicó Bianchettín a un costado de la ruta.

"Entiendo la situación de estos muchachos, pero mi responsabilidad es garantizar el libre acceso de vehículos, entrando y saliendo de la ciudad".

Y agregó: "Confío en que se resuelva pronto, porque estos problemas nos distraen de nuestra función específica, que es la prevención del delito".

Comentá la nota