En una entrevista con El Diario, el cura Miguel Santurio habló sobre su expulsión de la Iglesia Romana.
–Luego del juicio canónico al que fue sometido, ¿cuál es su situación actual?
–Yo fui ordenado sacerdote el 8 de abril de 1991 en la Catedral de San Luis y sigo siéndolo. Hay tres sacramentos que la Iglesia imprime en carácter, que son una marca indeleble en el alma y que nadie puede borrar: bautismo, confirmación y orden sagrado. Por eso me apena mucho el comunicado del obispado que en la última parte me llama "señor Miguel Ángel Santurio", desconociendo el orden sagrado que tengo. La Iglesia Romana podrá sacarme el ministerio pero sigo siendo un sacerdote.
–¿Qué opina de la decisión que tomó el Tribunal Eclesiástico de expulsarlo de la Iglesia Católica Romana?
–Esto es algo que hace mucho se veía venir. No sólo yo sino todos los seguidores del Señor, saben claramente que este problema con el obispo Lona se generó hace muchos años y que iba a tener este fin. Por eso digo que no me extraña. Y el obispo Martínez es la sucesión de Lona, además de ser su amigo personal. Indudablemente tenía que ejecutar lo que estaba ya dicho y marcado.
_¿Cómo entró en la Iglesia Ortodoxa?
–Hace unos años recibí la invitación de algunos obispos de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa Americana para formar parte de su Iglesia y poder ejercer así el ministerio sacerdotal de una manera libre. Así que el 4 de agosto, durante la fiesta de San Juan María Vianney, la Confederación de Iglesias Apostólicas Ortodoxas me nombró vicario general para la zona Cuyo y también canciller. Asimismo fui nombrado Sacerdote Misionero Itinerante Carismático para el resto de la Argentina y el extranjero. Tengo documentos y credenciales que me habilitan como tal. Incluso puedo hacer bautismos y casamientos en toda la provincia.
–Ahora que está en otra Iglesia, ¿qué pasará con los fieles que asistían a sus misas?
-A todos estos fieles que siguen al Señor no les importa que la Iglesia sea romana, ortodoxa o rusa, lo que a la gente le interesa es llegar a Cristo. Por eso, hace exactamente un mes estoy celebrando misa con todas las facultades ministeriales. Hacemos “jueves de liberación” a las 20, y “sábados de sanidad”, a las 19, en la calle 9 de Julio casi esquina Ituzaingó, en la “Vicaria de los Sagrados Corazones de Jesús y María Santísima”. Gracias a Dios y a la Virgen ha habido mucha concurrencia.
_¿Cuál es la realidad del catolicismo ortodoxo en la provincia?
_Siempre la Iglesia Romana reconoció a la Ortodoxa, porque es su iglesia madre. Todos sabemos que ninguno de los discípulos del Señor era de Occidente, ninguno era romano. En la actualidad yo soy el primer miembro de esta Iglesia en San Luis, pero probablemente vengan otros más. Tenemos pensado hacer un gran seminario. Ya formamos una comisión con 28 miembros de todos los ámbitos.
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