El jefe de Gabinete, Ricardo Escobar aseguró que la sociedad argentina vive una lucha de dos modelos, uno concentrado que beneficia a unos pocos y otro que busca la distribución. Consideró que falta profundizar políticas para lograr una inclusión sustentable en el tiempo.
Invitado por Plural, que se emite por Canal 12, Escobar señaló que “hay una madurez” en la sociedad para enfrentar los hechos de la última Dictadura. “Creo que tiene mucho que ver con lo que está pasando en el país, la sociedad hoy asume como suya esto que pasó en la década del 70”.
“Nos formamos en una generación con una concepción de la política que era propia de la militancia de esa época de todas las organizaciones. Todos luchábamos en función de un proyecto y no en función del escalamiento personal a partir de la necesidad de ocupar un cargo político, esa concepción de que lo más importante es la idea, la convicción y la organización que te protegía y era tu familia y era tu respaldo”.
Escobar consideró que la sociedad comprendió que no hubo una guerra como plantean los militares sino, “un terrorismo de Estado. Pudo haber algunos guerrilleros, 100, 200, 1.000, 2.000, pero acá si hubiese 30.000 guerrilleros organizados y armados, más 15.000 - 20.000 presos políticas y 1.000.000 de exiliados, imagínate de que si todos estos éramos guerrilleros tomábamos el poder directamente y no fue así”.
“Había grupos de guerrilleros, pero por qué no se los enfrentó con la Constitución en la mano. ¿Había necesidad de la triple A? No, acá había un proyecto mucho más estratégico, económico, político, social, cultural, que necesitaba aniquilar a toda una generación de pensadores, de sindicalistas, de obreros, de campesinos, de estudiantes, de gente comprometida y pensante de todo el arco nacional y popular y darle un golpe estratégico al movimiento nacional y popular que es el Peronismo, no solo en la Argentina porque sirve de ejemplo para toda Latinoamérica”.
“En Misiones jamás hubo un asesinato de la guerrilla, acá jamás hubo una acción militar, vos podés decir en Tucumán, en La Plata, había enfrentamientos armados, que no justifica para nada la represión, o sea, el secuestro y la desaparición, porque a vos te pueden detener e interrogar, pero hacele un juicio, punto y aparte, si es culpable lo metés preso y si hasta querés le haces un fusilamiento, cosa que es muy difícil bancarte, pasa que ellos sabían que eso era imposible, Videla lo dice, nosotros no podíamos crear nuevos héroes", cuestionó.
Ahora, en función de Gobierno, ¿cómo estamos con los derechos humanos de segunda generación, como el acceso a la vivienda, la salud, la educación?
Hay un modelo en marcha que ha dado respuestas a múltiples necesidades de la sociedad en Argentina y en Misiones, es evidente que desde la ascensión de Néstor Kirchner y desde Rovira acá en Misiones, después Cristina y Maurice Closs acá en la provincia, se fue generando un espacio de apertura a más participación y de mejor distribución de los ingresos. Esto permitió una inversión fuerte en todo lo que es infraestructura para muchos pueblos olvidados, ciudades olvidadas, escuelas, viviendas y todos los programas, Salud Pública, todos los programas que cada área contiene. Realmente a nivel de construcción de herramientas para que la gente acceda a una mejor calidad de vida, ha sido realmente importante, se ha crecido muchísimo, pero es evidente que para poder dar vuelta la página, de decir, acá se ha vencido a la pobreza, a la desocupación o la falta de viviendas o la desigualdad, falta que pasen todavía, no sé cuantos años más de profundización de estas políticas, que no es fácil. Estamos en un país donde existen dos proyectos, dos modelos muy concretos de sociedades, en la cual uno tiene el poder económico y antes tenían el poder militar, que no quieren aflojar un mango para que se reparta la plata, o sea, cada vez que le arañás unos centavos, tenés lock out patronales, desabastecimiento, esto de la yerba, conseguimos un aumento, la cadena de distribución, los molineros levantan los precios.
¿Es utópico pensar en un cambio en algún momento, 10, 15, 20 años?
Si sigo militando es porque creo que es posible lograr un cambio.
¿Qué pasa con el modelo cuando nos pasa a los misioneros esto de la yerba, por ejemplo, que tenemos la provincia defendiendo muy fuerte y resulta que hay uno o dos funcionarios en la nación que cambian las reglas de juego, anuncian un precio, después lo vuelven a cambiar. ¿Qué pasa ahí? ¿Cuál es la contradicción?
Con la Nación hay una serie de contradicciones propias de que uno defiende una idea global de país y las regiones defienden sus necesidades más inmediatas. Hay que gestionar mucho, hay que ir mucho a Buenos Aires a gestionar porque no hay otras maneras para imponer ideas y necesidades. Nosotros defendemos la coparticipación, una coparticipación mayor que nos pertenece por crecimiento, por historia, por desarrollo, no lo van a reconocer porque además se necesita el aval de todas las provincias, quien te va a dar un punto de su coparticipación, nadie, entonces, desde el nacimiento está mal armado, fue negociado incorrectamente en perjuicio de los misioneros. Por eso yo creo que realmente en esto, la democracia nos tiene que permitir el debate, el censo y también saber negociar y dialogar, hay que gestionar mucho, hay que ir mucho a Buenos Aires a gestionar porque no hay otras maneras para imponer ideas y necesidades, todo lo que se consiguió desde el 2.003, como el caso de Yacyretá que es una decisión política clara de Néstor Kirchner con Carlos Rovira de dar por concluida Yacyretá. Y algunos te dicen, si, pero los costos, yo tengo una tristeza terrible porque mi barrio quedó bajo agua, o sea, me quede sin historia, pero también hay que reconocer que Yacyretá empezó en el 72 o lo dejamos a mitad de camino o lo terminamos y yo felicito a Néstor Kirchner, Carlos Rovira, Cristina y Mauri que lo hayan terminado, estén concluyendo digamos. Realmente es una negociación permanente con Buenos Aires, hay que discutir todo, hay un funcionario que le importa muy poco lo que pasa en el interior y nosotros tenemos que defender nuestros derechos, yo en eso concuerdo absolutamente con quienes plantean de que tenemos que defender nuestros derechos sobre el agua, sobre nuestros bosques, nuestros parques, sobre nuestra riqueza provincial porque de otra manera la coparticipación no va a mejorar, no nos van a reconocer.”
“La senadora, Sandra Giménez plantea, justamente con el tema del debate de la yerba que si incluía los impuestos en el precio de la hoja verde y después en la canchada, ese no era el modelo, o sea, ese no era el modelo que la Renovación acompañaba. ¿Coincide que hay una diferencia de criterios, por ahí, importante?”
"La Bación quiere recaudar un poco más, quiere ponerle impuestos, nosotros no, queremos que los precios se distribuyan un poco más en la gente que trabaja, pero para eso también necesitamos un gesto muy importante de los molineros, de los que tienen el poder de la yerba, que acopian y que se quedan con el grueso de la ganancia junto con los comercializadores y que vivieron toda su vida de la explotación del pequeño productor y del tarefero. Entonces, si vamos a hablar de distribución del ingreso, nuestro principal problema no es Moreno, ni Cristina, son los monopolios que concentran el poder económico, así como puede ser en la pampa húmeda otras producciones u otras industrias, acá en la yerba se da eso o en la madera. ¿Quiénes son los perjudicados? En este caso el pequeño productor que se desloma desde madrugada hasta la noche y el tarefero por generación y siempre es pobre y cada vez más pobres, eso no lo podemos permitir, nosotros ya que hablamos de derechos humanos y justicia social, nosotros como Gobierno de la Renovación no lo podemos permitir más, tenemos que tratar de hacer todo lo posible para generar leyes que garanticen que el productor y el tarefero rengan garantizados sus derechos y tengan una vivienda digna, tengan la posibilidad de que sus hijos estudien, crezcan y mañana sean gente de bien, como cualquier ciudadano argentino que vive en democracia.”
“Ahora, qué pasa con el Gobierno que se anima a enfrentar, por ejemplo, un monopolio o una empresa y hasta un Estado, como es el Gobierno nacional con YPF y no podemos quebrar esta puja con los industriales, tan dura. ¿Por qué se animan con unas cosas y con otras no?”
“Porque hay que tomar algunas decisiones políticas que yo espero que se tomen en su momento, por lo menos eso yo lo reclamo. Para no tocar otros temas y no generar una discusión más a fondo, como el boleto del colectivo.”
“¿No está de acuerdo con el aumento?”
“No estoy de acuerdo con el aumento.”
“Hoy pidieron otro precio.”
“Hoy la realidad y quizás algunos compañeros funcionarios no les va a gustar lo que voy a decir o no van a estar de acuerdo, la realidad es que los empresarios se quedan con la ganancia del que paga el boleto y además de los subsidios. El subsidio en un Gobierno nacional y popular tiene que ser para el que paga el boleto, o sea, se queda doblemente con ganancia. Está bien que ganen los empresarios, yo no me opongo, yo no soy de los que creyeron nunca que el proletariado tiene que gobernar el país porque el peronismo siempre creyó en un capitalismo humanista y de sociedades mixtas, o sea, capital privado y público, yo defiendo eso.”
¿Eso no es una irrealidad? Porque la burguesía argentina y la burguesía misionera, son burguesías fallidas en el punto de vista de proyectos populares, son hombres de negocios, no son burguesías.”
“No son hombre de negocios solamente, son hombres extremadamente egoístas y nos les importa como viven los demás.”
“Como es una acción política cuando vos tenés un rumbo trazado, donde crees que hay una necesidad, hay un derecho y en función de eso definimos un rumbo político, cobras impuestos a los que más tienen y definís políticas sectoriales como el hambre cero. ¿Cómo enfrentas, entonces, cuando vos tenés gente egoísta y que mira para otro lado y que se desentiende del proceso?”
“Son decisiones políticas que hay que ir tomando, de hecho se está haciendo, Rovira lo viene haciendo, Mauri también, acá hay un plan estratégico, pero en un determinado momento, si queremos profundizar y dar solución a ciertos problemas de la pobreza, tenemos que tomar decisiones más profundas y al menos se van a disgustar.”
“¿Y qué interés se tocarían en este caso?”
“De los grandes monopolios o como pueden ser que los chilenos tengan más tierras acá en Misiones de los que realmente tendrían que tener. No solo eso, sino que además cada vez que hay una familia humilde campesina los echan a patadas o a tiros, eso no hay que permitir más, yo no lo voy a permitir, o sea, que quede bien claro, nosotros, yo me acuerdo muy bien cuando Carlos Rovira lanza la Renovación y dice con total claridad, venimos a cambiar la política, no más a los kapangas de la política, queremos una historia nueva y por eso nos fuimos todos de los partidos tradicionales, ahora, si nosotros creemos que ya hicimos todo, quiere decir que nos aburguesamos y no tenemos más nada que hacer en el Gobierno, si ese es el colectivo de la Renovación, quiere decir que nos aburguesamos todos y que nos tenemos que ir del Gobierno, por lo menos yo lo veo así. Ahora, yo creo que acá y creo firmemente en la conducción política, se sabe perfectamente hacia donde vamos y cada cosa tiene su tiempo, por ahí yo soy un poco más verborrágico, lo digo más abiertamente, pero conociéndolos porque tengo la oportunidad de conversar con ellos, se perfectamente de que se van a ir construyendo las herramientas que permitan mayor justicia social para todos.”
Habló de aburguesamiento o de lo que no debía hacerse en la política. Pero cómo lograr eso cuando hoy hay una oposición que está tan disminuida y que por ahí tanto el Kirchnerismo nacional, como la Renovación aquí, se dirigen como únicos referentes en la política, no únicos, pero casi sin discusión. ¿Cómo se logra no aburguesarse en ese sentido?”
“Yo creo que es una gran responsabilidad de la conducción política también saber quienes son los que mantienen y quienes no una idea y una práctica política coherente y creo que cada tanto hay que hacer una renovación de la Renovación y permitir que nuevos cuadros, gente joven, asuman nuevas responsabilidades y pensar que esto de tener un cargo es un transito. Yo, como dije hoy, hace 38 años que milito, hace 8 – 10 años que soy funcionario y espero no ser mucho tiempo más y así lo fuera, pero si dejo de serlo, este donde este yo voy a seguir militando, voy a seguir luchando por mis ideales y quienes se aburguesan no saben, uno sabe, el que se aburguesa es el que está sentado en un sillón, en una oficina, no atiende a la gente, le molesta la gente, le molesta que el humilde le golpee y cuando alguno lo para en el camino, los miran de arriba, los tratan mal, no los escuchan y menos aún le solucionan los problemas, lamentablemente hay funcionarios, también en la Renovación, con este tipo de conductas, pero ya vamos a cambiar porque la gente no es tonta.”





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