Aseguró que de la reunión de la que se excluyó a dos empresas argentinas que solían comerciar con Caracas también participaron representantes de Cancillería; dijo que la prensa y la oposición buscan "golpear al Gobierno"
El funcionario combinó la nueva admisión con un intento por negar que las gestiones de las que informó al canciller Héctor Timerman el 25 de junio pasado impliquen la subsistencia de la "diplomacia paralela" con Caracas. Además, dedicó duras críticas a la oposición y a la prensa.
"Lo que hice fue un cable solicitándole a la embajada argentina en Venezuela que se pusiera a disposición de dos empresas que me habían mandado un fax solicitándome la intervención de la Cancillería para ser incluidas en el programa de reconversión eléctrica que ha lanzado Venezuela", relató Sigal en declaraciones a radio 10.
Aludió así a las firmas Hidro-Grubert, dedicada a la producción de grúas y elevadoras hidráulicas, y EMA SA, que se presenta como "la más importante empresa en la Argentina dedicada a la producción de equipos electromecánicos de maniobra".
En este punto, Sigal aseguró que de la reunión a la que no fueron invitadas estas dos empresas, y que organizó el ex secretario privado del ministro de Planificación, Julio De Vido, José María Olazagasti también participaron funcionarios de Cancillería.
"Esa es la base del cable. Yo planteo que el programa había sido establecido en el momento en el que se estaba realizando la Comisión Bincacional de Alto Nivel (Coban) y que, como siempre ocurre, paralelamente a ella, funcionan reuniones con empresarios. En una de ellas, que había presidido un funcionario del Ministerio de Planificación, pero también le aclaro, donde habían participado funcionarios de la Cancillería, no se había invitado a estas dos empresas que estaban solicitando su inclusión", ahondó.
Cuando le preguntaron si las compañías aludidas habían sido excluidas "deliberadamente", contestó: "No puedo afirmarlo ni decir lo contrario. Mi subsecretaría participó en esas reuniones. No tengo claro porqué estas dos empresas no estuvieron presentes. Pero, no bien supimos que estaban fuera y solicitaban ser incluidas, empezamos a trabajar para su inclusión", justificó.
Fue entonces cuando Sigal arremetió contra los medios y la oposición. "Están queriendo crear la realidad para tratar de acomodarla a preconceptos que se están tratando de instalar algunos medios y sectores políticos. A lo único que apuntan es a golpear a este gobierno que está teniendo éxitos en muchos terrenos, entre ellos el de la exportación. Percibo que hay intencionalidad política en todo esto", lanzó.
Alerta a Timerman. En su edición de ayer, LA NACION informó que De Vido, y su círculo más cercano de colaboradores mantienen operativa su "embajada paralela" en Venezuela. El dato surge de una alerta de altísimo nivel que se emitió el viernes 25 de junio en la que se informó que Olazagasti, ahora jefe de Ceremonial de Planificación, excluyó a por lo menos dos empresas argentinas, mientras que privilegió a otras firmas locales con las que su ministerio mantiene una mejor sintonía; entre ellas, la firma cordobesa Electroingeniería, de excelentes contactos en la Casa Rosada.
"La referida exclusión de las empresas argentinas se habría originado en una reunión paralela, organizada por el Sr. José María Olazagasti [...], de la que habrían participado únicamente las empresas que aparecen como signatarias del mencionado programa [...], pero a la que no fueron convocadas otras empresas participantes", resaltó Sigal en el documento.
Hoy, en tanto, LA NACION informó que Sigal elaboró la alerta en función de un reporte que recibió de la embajada argentina en Venezuela, a cargo de la kirchnerista Alicia Castro. La sede diplomática reportó hace diez días a la Cancillería la preocupación de empresas afectadas por las gestiones paralelas de Olazagasti en Caracas.




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