Ya se siente la dictadura de medios K

Se viene la campaña y el Gobierno hace uso y abuso de la publicidad oficial y actos oficiales. La oposición, en cambio, tendrá restringida su aparición en los medios audiovisuales
Mueve el micrófono para que su voz se oiga fuerte y claro. Y así se la escucha: Cristina Fernández despliega toda su capacidad oratoria a través de la cadena nacional. No importa la obra que anuncie, el plan que difunda o la medida que promocione: todos sus discursos acaban siendo un fuerte mensaje electoral, en el que defiende su gestión, el tan mentado modelo K o evoca a su marido, el expresidente Néstor Kirchner. El Gobierno kirchnerista, que se ahoga en contradicciones, sancionó una nueva ley Electoral que, entre otras cosas, plantea que la publicidad de campaña sea pareja para todos, pero en la realidad ya se ve otra cosa.

El manejo arbitrario que el kirchnerismo hace de los medios quedó en evidencia en las últimas horas. River se había ido al descenso. Histórico. Impensado para muchos. Tan impensado que desató la furia de miles de fanáticos que destrozaron los alrededores del Monumental, hubo enfrentamientos, decenas de detenidos y policías heridos. La Televisión Pública, con una guardia de jóvenes de La Cámpora al frente encabezada por el secretario de Medios, Juan Manuel Abal Medina, optó por no difundir esa noticia. ¿Había algo más relevante? ¿Algún conflicto internacional de gravedad? ¿Una obra fundamental para el desarrollo del país? Nada de eso: un partido viejo del seleccionado de hockey femenino, Las Leonas. Estos manejos de los medios públicos, de todos los argentinos, son los que fomentan el concepto de dictadura de medios K.

Planteos opositores

La nueva ley Electoral, aprobada por el Congreso a fines de 2009 y reglamentada a principios de este año, establece el régimen mediante el cual se regulan los tiempos y espacios para difundir por medios electrónicos propuestas y candidaturas. Los espacios en radio y televisión se distribuirán, según esta ley, un 50 por ciento equitativamente para cada fuerza política, y la otra mitad de acuerdo a los votos obtenidos por los partidos en las elecciones de 2009. Así presentado (como lo hizo el Gobierno) parece una ley pareja para todos, pero la norma no incluye ninguna limitación para la publicidad oficial, los actos del Gobierno, que

terminan convirtiéndose en actos de campaña, una práctica que sin lugar a dudas se profundizará en los próximos meses. Para este año, el presupuesto por este item del gobierno es de 512 millones de pesos.

El diputado nacional denarvaísta, Gustavo Ferrari, tildó de “escandalosa” la situación y remarcó que mientras el Gobierno tiene la posibilidad de “bombardear” con propaganda oficial, los medios estarán impedidos de “contratar publicidad privada”; además deberán “ajustarse a los espacios que le impone el Gobierno”. “En el horario más visto de la televisión apenas se destina un 10% para todos los partidos”, puntualizó.

“Estamos de acuerdo con que se elimine la publicidad privada y que el Estado asigne los espacios en los medios, pero una buena idea se transformó en una trampa mortal para la oposición”, añadió la diputada nacional de la Coalición Cívica, Patricia Bullrich.

Desde la ONG Poder Ciudadano, una entidad apolítica, consideraron que la regulación de la publicidad de campaña genera “una grave asimetría” debido a la falta de reglamentación de la publicidad oficial. “El Gobierno puede gastar lo que quiere en esta materia, lo que le da una clara ventaja electoral”, advirtió el director ejecutivo de Poder Ciudadano, Hernán Charosky.

La campaña

Qué establece la ley Electoral

El decreto reglamentario 445 de la ley Electoral fijó las pautas para que cada partido pueda realizar publicidad de campaña en medios audiovisuales. Apenas se publicó en el Boletín Oficial, desató la polémica. A continuación, los puntos más destacados de la ley:

è Los servicios de

comunicación audiovisual (canales de TV y radios) deberán ceder el 10% de 12 horas de programación, entre las 7 y la 1, para la difusión de anuncios electorales durante los períodos de campaña.

è Se fijan cuatro franjas horarias para distribuir los espacios: de 7 a 12, de 12 a 16, de 16 a 20 y de 20 a 1.

è El tiempo para publicidad de campaña distribuirá un 50% de manera equitativa para cada partido y otro 50% a partir de los votos obtenidos en 2009.

è Cada spot no podrá superar los 120 segundos y no podrá destinarse más del 40 por ciento de cada tanda a un mismo partido.

è El día y el horario que cada candidato saldrá al aire resultará de un sorteo público 15 días antes.

è Los candidatos no podrán pagar publicidad de campaña en televisión y radio. Sólo habrá espacios cedidos por el Gobierno. Se prevén duras sanciones para quienes incumplan esta norma.

El Gobierno y su “plan de marketing”

Lo ocurrido con la Televisión Pública y los incidentes tras el descenso de River desató una andanada de críticas por parte de la oposición. El diputado de Peronismo Federal Gustavo Ferrari acusó al Gobierno de tener “un plan de marketing que trata de cumplir a rajatabla”. “Hay un modelo de televisión pública que se aplica en Italia y España, por ejemplo, en el que se muestran temas que interesan al Estado. Por otro lado, hay otro modelo concebido al servicio de un gobierno, como en Venezuela, Ecuador, Bolivia y Argentina”, explicó, al tiempo que dijo que si el Gobierno “tiene que omitir la realidad o distorsionar la verdad, lo va a hacer”.

La cadena nacional, en la mira de los cuestionamientos

En los últimos meses, la presidenta Cristina Fernández apeló fuertemente al sistema de cadena nacional para distintos anuncios. Siempre le dio un tono electoralista a los actos, lo que despertó críticas en la oposición.

Esto se profundizó el lunes 20 de junio, cuando convocó a un acto denominado LCD para Todos y, en medio de la promoción, confirmó que se presentaría a la reelección en octubre próximo.

“Es vergonzoso el uso de la cadena nacional para que la Presidenta haga discursos de campaña criticando a los opositores”, disparó la diputada nacional del GEN y candidata a gobernadora por el Frente Amplio Progresista (FAP), Margarita Stolbizer, tras el acto que encabezó la jefa de Estado.

Los cuestionamientos opositores también señalaron que el abuso de la cadena nacional también viola una ley que la propia Presidenta propuso. “La ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que dividió a los medios de comunicación y a los argentinos entre monopólicos y militantes, dice claramente en su artículo 75 que el Poder Ejecutivo y los poderes provinciales podrán, en situaciones graves, excepcionales o de trascendencia institucional, disponer la integración de la cadena de radiodifusión nacional o provincial, pero no creo que contemple el lanzamiento de un plan innecesario, proselitista y demagógico”, denunció el diputado nacional radical por Jujuy Miguel Angel Giubergia, en relación al Plan LCD para Todos.

Macri, los incidentes y el descenso

El jefe de Gobierno porteño y candidato a la reelección, Mauricio Macri, responsabilizó al Ejecutivo nacional por los incidentes registrados tras el descenso de River y advirtió que a Boca también “le puede pasar” que pierda la categoría.

Afirman que no había “razón para jugar sin público”

En medio de las críticas por los incidentes, el Gobierno defendió ayer su decisión de haber impulsado que el partido entre River y Belgrano de Córdoba se disputara con público, al sostener que “no había razones para jugar a puertas cerradas”, y advirtió que al club de Núñez “le caben sanciones” por los graves incidentes registrados en el estadio Monumental.

“No echemos la culpa al hincha de River, fueron 300 tarados, hay que buscar los 300 tarados y meterlos presos”, sostuvo el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien agregó: “No encuentro la razón por la cual tenía que jugarse sin público”.

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