Desde la infancia o por afinidad familiar, por identificación política o lazos profesionales, muchos dirigentes y funcionarios tienen amigos personales en el mundillo del poder
El cruel mundo de la política no es el mejor ambiente para crear amigos: desacuerdos pragmáticos, alianzas apuradas, cupos limitados en las listas y suertes electorales cambiantes hacen difícil mantener una amistad duradera en el tiempo y ajena a los avatares de la vocación pública. Sin embargo, también puede ser fuente de nuevos lazos, con compañeros de ruta y socios ideológicos.
Muchas personas han creado su amistad a partir de la política. Es el caso de Carlos Kunkel y el matrimonio Kirchner, por ejemplo, quienes se conocieron haciendo política en la facultad de Abogacía de la universidad de La Plata. El diputado Kunkel, por entonces era la referencia política del fallecido ex presidente y de la actual primera mandataria que, por supuesto, lo tiene como alfil preferido en la Cámara baja nacional. Lo mismo ocurre con otros personajes del oficialismo. Alberto Pérez, actual jefe de Gabinete de la provincia de Buenos Aires y hombre de confianza del Gobernador es un viejo compadre del actual compañero de fórmula de Scioli, el lomense Gabriel Mariotto, a quien conoció en tiempos universitarios.
En cambio, hay quienes enlazaron sus destinos mucho antes. El actual senador provincial por el GEN Omar Foglia conoció al actual intendente de Carlos Casares y continuador de su gestión, Luis Seraci, a los seis años. Foglia vivía en el campo, pero a la edad de iniciar la primaria empezó a frecuentar la ciudad. “Ahí me encontré con compañeros nuevos, y uno de ellos era Luis, así que nos sentamos juntos durante los tres primeros años de la primaria”, cuenta a La Tecla.
Luego hicieron juntos la secundaria, hasta que llegó el momento del estudio universitario, cuando uno eligió la abogacía en Buenos Aires y el otro la agronomía en La Pampa. “Después yo empiezo la campaña política, y en 2002 consigo la intendencia de la ciudad. Cuando tengo que armar mi lista de concejales para 2003 se venía de un período en que la clase política estaba cuestionada, y él venía trabajando en distintas instituciones intermedias de Casares, por lo que lo convoqué”, rememora Foglia. Seraci trabajaba en la organización “Mi casa grande”, lo que lo catapultó al primer lugar en la lista de ediles de su amigo. En la elección de 2007, cuando Foglia y Seraci se presentaron a la reelección, la nómina oficial logró la mayoría y Luis asumió como presidente del HCD. “Como en 2009 yo voy como legislador provincial, él queda al mando del Municipio”, cuenta Foglia. Hoy Seraci es candidato para revalidar su jefatura comunal.
Un caso similar es el de Felipe Solá y Raúl Rivara, hermanos políticos que se conocieron prácticamente en la niñez. Sus familias, amantes del campo, se conocían por sus respectivos abuelos. Ya en 1982 se relacionaron más, “porque formábamos parte del Foro Agropecuario que regenteaba en ese momento Armando Palau, ex secretario de Agricultura de la Nación. A partir de ahí fuimos fomentando una amistad, que se fue fortaleciendo a lo largo de los años y que incluye la templanza a la hora del fútbol. No nos son comunes porque él es hincha del descendido River Plate y yo soy hincha del orgullo nacional, el campeón sudamericano, que es Independiente de Avellaneda”, explica Rivara, que considera de buen amigo no cargar al simpatizante del club de Núñez por la ‘situación dramática’ de la institución.
El fútbol es cosa de todos, parece. Como Rivara y Solá, Roberto Fernández y Cuto Moreno también comparten el gusto por el deporte de masas. La ventaja para ellos es que ambos son de Boca Juniors. A Julio Alak y Carlos Bonicatto también los hermana el fútbol: el ministro de Justicia es un ferviente hincha de Racing Club, mientras que el Defensor del Pueblo de la Provincia apoya a Gimnasia y Esgrima La Plata. “Como él es de Racing y yo soy del Lobo, y las hinchadas se llevan bien, somos amigos”, destaca Bonicatto.
Otra amistad unida por el fútbol es la de Mario Oporto y Jorge Coscia, aunque es preciso aclarar que su relación nació con ellos mismos. Según el director de Cultura y Educación, fue él quien hizo hincha de San Lorenzo a Coscia, a quien, además, habría aventajado en su inserción al peronismo. Aunque no hicieron la escuela juntos, sí compartieron sus primeras inquietudes culturales, cuando, a decir de Oporto, leían “literatura de izquierda, la revolución cubana y la izquierda nacional; cuando descubrimos en la biblioteca de un tío mío a Abelardo Ramos y Rodolfo Pedrozi”.
Juntos iniciaron así su militancia “en la izquierda nacional” y, prontamente, en el peronismo. Pero el lazo es tan profundo que a veces ni siquiera precisa comunicación. Para graficarlo, Oporto cuenta que coincidieron en Ezeiza en el trágico regreso de Juan Domingo Perón al país, sin haberse citado, y que, aunque pasen meses sin verse, se encuentran sin concertarlo, y “tienen idéntica forma de pensar”. Para el funcionario provincial, Coscia, que filmó su primera película en casa de los Oporto, “es como mi hermano”.
En la mesa del 20 de julio, cuando se celebre el esperado Día del Amigo, muchos políticos compartirán, si no es una copa, al menos un llamado. Y los temas y discusiones, sobre todo en un año electoral, se sucederán. Pero, dicen, la amistad verdadera perdura.
Un vínculo irrompible
Los Solá y los Rivara se cruzaron hace un par de generaciones. Los abuelos de Felipe y Raúl compartían días en un campo de General Iriarte. Hoy, sus nietos son amigos y comparten el gusto “por el campo y la vida apacible”. A pesar de haber iniciado antes su carrera política en el peronismo, Raúl Rivara reconoce en Solá a su jefe político, y admite que va a estar “donde Felipe me diga, y voy a dejar de estar donde Felipe no quiera que esté”, en agradecimiento al ex Gobernador.
Desde la tierna infancia
Luis Seraci y Omar Foglia se conocieron a los seis años. Entraron juntos en la escuela primaria de Carlos Casares y desde entonces no han dejado de relacionarse. Compartieron la secundaria y se hicieron amigos, aunque los estudios universitarios los distanciaron: uno en Buenos Aires y el otro en La Pampa. Años después, Foglia reconoció “el trabajo social” de Seraci en Casares y lo convocó para liderar su lista de concejales. Desde entonces son también socios políticos.
Amigos de la militancia
Miguel Bazze conoció a Ricardo Alfonsín en los primeros ‘80, antes del advenimiento de Raúl a la presidencia. En esa época, “Ricardo acompañaba mucho a su padre” y Bazze militaba en Franja Morada. Así se conocieron e inciaron un compañerismo político basado “en el enorme valor de la honestidad, sobre todo la intelectual”, de Ricardo, a decir del primer candidato a diputado nacional por UDeSo. “Siempre he tenido por él un gran respeto y un gran cariño”, agregó.
Primero, colegas; luego, amigos
Roberto Fernández y Carlos “Cuto” Moreno se conocieron en el ambiente profesional de Tres Arroyos. Uno contador y el otro abogado, compartían el asesoramiento de algunas empresas, por lo que empezaron a verse seguido. Eso fue en los ‘80. Hoy, sus familias se frecuentan y, desde 2003, comparten “un proyecto político”, como señaló Fernández en diálogo con La Tecla para esta nota. Además, comparten el amor por el fútbol y por el club Boca Juniors.
Más que amigos, hermanos
Mario Oporto y Jorge Coscia nacieron con un mes de diferencia, en 1952, en el mismo edificio de la calle Bilbao, en el barrio porteño de Flores. Allí vivieron, en epartamentos lindantes del primer piso, por casi veinte años. A decir de Oporto, el hermano mayor de Coscia fue también su hermano, y Jorge un compañero de salidas, campamentos y vacaciones. Ambos se iniciaron juntos en la literatura y el peronismo, espacio donde siempre confluyen sus intereses comunes.
Un viejo idilio político
A pesar de los años y el distanciamiento por sus actuales funciones, Carlos Bonicatto y Julio Alak siguen encontrándose para conversar de política. La relación entre ellos surgió en 1989, se profundizó en los años que lo tuvieron a Alak como intendente de La Plata y sigue vigente hoy. “El vínculo también tiene que ver con que él conduce o conducía un grupo político y nosotros estábamos en él”, dice el Defensor del Pueblo de la Provincia a La Tecla.












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