El ex gobernador Rubén Marín se enojó con la acusación que le hizo el operador vernista Miguel Solé respecto de su participación en la etapa previa a la dictadura militar. Y trató de clarificar cuál fue su papel en aquella época: “A (Alberto) Brito Lima lo conozco de cuando venía a La Pampa, antes de las elecciones, con un colectivo. Nunca integré el Comando de Organización ni tampoco estábamos con los Montoneros. Siempre estuve en el medio, con la CGT”, apuntó.
“Lo que diga Solé me importa tres cuernos. Es un impresentable. Además no sé de qué ‘zurdos’ habla, no sé quiénes eran los ‘zurdos’; éste es un tema que tratan de bastardear para sacar alguna ventaja”, aseveró en declaraciones públicas al diario “La Arena”.
Marín ya fue acusado anteriormente por su comportamiento en esa época. Ha sido señalado, incluso ante la Justicia, como uno de los “buchones” civiles, junto a Carlos Aragonés.
Marín se jactó: “Lo que puedo decir es que a 10 días de asumir como gobernador se comenzó una investigación, la que ahora da pie al juicio”.
El ex senador también defendió a Aragonés, que fue su padrino político: “Lo que sé de Aragonés es que estuvo preso siete meses durante el gobierno de Lanusse y también estuvo preso después del golpe del ‘76. Hay algunos que quieren ensuciar para ver cómo lavan su propia ropa. A Solé le pido que arregle el expediente que tiene en Buenos Aires”, dijo en referencia a la causa judicial en que aparece involucrado el ex integrante de “La Banda de los Pampeanos” durante el menemismo.
Voceros del marinismo no descartaron que le inicie una querella por injurias a Solé. El ex gobernador también apuntó que declaró en el expediente que llevó en la etapa de instrucción Daniel Rafecas, aunque no explicó en qué carácter lo hizo, cuándo ni cómo.


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