Siderar retomó su actividad y negocia una salida al conflicto con Moyano

La discusión pasa por el monto de la deuda que reclama Moyano. Trabajo busca un entendimiento económico intermedio para evitar que vuelvan los bloqueos
Tras el levantamiento de los bloqueos que durante ocho días mantuvieron los camioneros de Hugo Moyano, las principales plantas de la empresa Siderar retomaron ayer su actividad productiva, con la normalización del ingreso de insumos y los despachos de acero destinados a importantes sectores de la industria. Mientras, las autoridades del Ministerio de Trabajo continuaron los contactos con representantes del sindicato de Camioneros, la empresa del grupo Techint y los transportistas que cumplen tareas para la siderúrgica, en la apuesta de acercar posiciones para alcanzar un acuerdo sobre la deuda por falta de aportes previsionales que reclama Moyano durante la conciliación obligatoria dispuesta en el conflicto.

Con el entendimiento provisorio establecido, ahora la negociación se concentra en la discusión acerca del monto de la deuda que exige Moyano y quién se hará cargo de su pago. Respecto del primer aspecto, mientras que Camioneros reclama unos $ 7,5 millones por aportes sindicales, a la obra social y diferencias salariales atrasadas, una auditoría realizada por Siderar habría detectado que las empresas que transportan sus productos adeudaban alrededor de $ 3,3 millones por aportes a la seguridad social. Sin embargo, los transportistas plantearon que no están en condiciones financieras para cancelar la deuda, por lo que las autoridades laborales habrían decidido presionar a Siderar para que se haga cargo del pago con el argumento de que es “solidariamente responsable” de la situación de los camioneros tercerizados que transportan sus productos.

En esa línea, la idea de la negociación pasa por un entendimiento económico intermedio entre lo que pide Moyano y admiten los empresarios. Con ese propósito, las partes volverán a reunirse mañana en la cartera laboral con el ministro Carlos Tomada, mientras analizan algunas propuestas deslizadas en las conversaciones informales.

El Gobierno busca evitar que el plazo de la conciliación se agote sin un acuerdo, lo que reactivaría la protesta de los camioneros frente a las plantas de la siderúrgica y la consecuente preocupación por el desabastecimiento de acero para la industria.

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