Son los fondos frescos del Boncor II. Se destinarán a hospitales, rutas, Terminal de Omnibus, obras en todos los municipios y gasoductos troncales.
Fuentes vinculadas al BCRA confirmaron a LA MAÑANA que durante la jornada de hoy se formalizarán los trámites para poner a disposición de Córdoba los 400 millones de dólares. El objetivo del gobernador Juan Schiaretti es garantizar la terminación de una serie de obras antes de la finalización de su mandato, las que se convertirán en sello distintivo de su paso por la Casa de las Tejas. Más allá de las lógicas pretensiones de Schiaretti como hombre de la política, el ambicioso plan de obras que garantizará la llegada de estos recursos le permitirá a Córdoba avanzar en la concreción de obras clave para el desarrollo de su economía.
El listado de las más importantes incluye la nueva terminal
($ 80 millones); obras viales, también en la Red de Accesos a Córdoba ($ 100 millones); hospital del norte de la ciudad ($ 40 millones); hospital de Villa María ($ 80 millones); fondo para obras en los municipios ($ 280 millones) y gasoductos troncales. (Ver cuadro aparte).
Destino seguro
Con seguridad no faltarán apreciaciones políticas que cuestionarán los 400 millones de dólares de deuda emitida. Grave sería que esos recursos se destinaran a gasto corriente, pero por tratarse de inversión en obras cuyo servicio se prolongará por décadas lo más saludable es no escuchar a los profetas del atraso que siempre surgen en estas ocasiones. Que una Provincia o municipio tome deuda para hacer una obra que servirá por generaciones, es un deber de cualquier gobernante del partido que sea. Pretender que estas obras se paguen de contado sería someter a las actuales generaciones a una presión innecesaria, cuando lo correcto es prorratear en el tiempo este tipo de inversiones en infraestructura. Lo lógico entonces es que si los profetas del atraso deciden salir a escena se ocupen de garantizar junto al gobierno de turno que la infraestructura se construya y de manera eficiente.
Para quienes ponen el grito en el cielo porque Córdoba toma deuda, el razonamiento a seguir también es simple. Este año Córdoba terminará el ejercicio con equilibrio e incluso superávit fiscal. Gastará $ 15 mil millones de pesos. Eso quiere decir que los 400 millones de dólares que se piden prestados equivalen a menos de un mes de ingresos o gastos. Trazando una equivalencia, sería algo similar a si una familia se endeuda por una suma igual o parecida a un mes de sueldo. Algo absolutamente manejable y razonable sobre todo si se trata de obras con alta rentabilidad social como gasoductos, Terminal de Omnibus, hospitales y rutas.
De todas maneras, se sabe de antemano que los profetas del atraso seguro especularán políticamente para ver qué costo le hacen pagar al gobernante de turno que avanzará con obras postergadas por años. El caso de los gasoductos es un buen ejemplo. En la medida que se avance en su ejecución, se estará llevando bienestar y oportunidades para el desarrollo del sector productivo con la nueva matriz energética.

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