La elección del secretario del Consejo Asesor de la Magistratura (CAM), que recayó en el doctor Pablo Martín Mercado, desató una tormenta política que lejos de amainar no hace más que aumentar su virulencia.
Tanto Mercado como Vargas Aignasse salieron ayer a ratificar la transparencia de todo el proceso de selección y además, coincidieron en señalar que existe mala intención de cierto sector porque "ganó un don nadie", según dijo Mercado.
La legisladora que actúa como vicepresidente del CAM manifestó que "en primer lugar, es importante que se sepa que no estuve sola a cargo de la corrección de los exámenes. Se formó una comisión que estuvo integrada además por Antonio Gandur, Antonio Bustamante y Eudoro Albo. Además de esto, los exámenes fueron anónimos y, luego de pasar por nuestras manos, fueron revisados por los consejeros titulares y suplentes". Luego amplió conceptos al señalar que "esto comenzó hace un tiempo atrás. En un matutino local se informó tendenciosamente sobre las vinculaciones de los aspirantes con integrantes del Consejo. Por esa misma causa yo pedí que los exámenes fueran anónimos y hubo acuerdo unánime".
Por último, la legisladora habló sobre lo que ocurrirá con este tema en el futuro inmediato. "Esto es una circunstancia no prevista por el reglamento del CAM. Allí solamente se hace mención a sanciones por falta de presentación de información obligatoria, pero reitero que esto no es algo de carácter obligatorio. Seguramente esto será tratado en la sesión del martes (por hoy) del CAM y todo quedará más claro".
A su turno, el cuestionado secretario del CAM, afirmó que no está en su planes renunciar al cargo que ganó "legítimamente, porque eso sería darle el gusto a quienes están detrás de todo esto". Sostuvo que quienes cuestionan su designación "son los mismos que ocupan un cargo en el Poder Judicial y en la Universidad Nacional de Tucumán por ser hijo de..." en referencia a Arturo Miguel Luis Ponsati, hijo de Arturo Ponsati, ex presidente de la Corte Suprema de Justicia.

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