Sin lugar a dudas, la de ayer, fue una de esas sesiones para el olvido en el Concejo Deliberante capitalino, donde se discutió mucho pero con una paupérrima producción.
Como muestra del atraso que trae de años anteriores, sobresalió el pase a archivo de cuatro proyectos, varios de ellos presentados por la entonces concejal Moira Ponce, lo que llevó a que el carismático Raúl Laborda se despachara con un “¿Dónde se sienta la concejal Moira Ponce? Porque yo creí que su mandato había concluido”.
Sobre el proyecto de prohibición de estacionamiento, el mismo fijaba esta inhibición para las calles Junín, entre Rivadavia y Maipú; Belgrano, entre Colón y Maipú; y para Ayacucho, entre Maipú y Colón; proponiendo además el ensanchamiento de las veredas de Ayacucho, entre Colón y San Martín. Lo llamativo de este último punto, es que por iniciativa del entonces edil Daniel Sosa, ya se había aprobado una ordenanza para ensanchar, entre otras medidas, la vereda norte de Ayacucho, precisamente entre Colón y San Martín.
Un tema que dio para el debate, fue el tratamiento de los pedidos que hacen los vecinos para distintas obras, tales como alumbrado, pavimento, reductores de velocidad y otras en distintos puntos de la ciudad. Aquí se escucharon distintas opiniones, pero los concejales que opinaron, se preocuparon más por emitir sus ideas, pero no escuchar las de los demás, lo que se tradujo en un debate infructuoso (ver nota aparte).
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