Servicios deteriorados en la ETON

Falta de personal de seguridad, escasa limpieza en los baños y un inexistente control en el acceso al preembarque son algunas de las irregularidades que presenta actualmente la Estación de Ómnibus.
Neuquén > El debate que se está dando en el Concejo Deliberante de esta ciudad sobre el pedido del Ejecutivo para aprobar el contrato de concesión a Parada Liniers, gerenciadora de la Terminal de Ómnibus de Neuquén (ETON), derivó también en la puesta en escena del estado en que se encuentra la estación desde que se hizo la cesión de Taym a Parada Liniers, sobre todo en los últimos meses.

Las denuncias tienen relación con las diferencias que se reflejan en los últimos tiempos en lo que es la prestación del servicio, "antes había tres turnos de seguridad, con 33 empleados afectados a ese servicio y ahora no hay ni uno", se dijo en el Concejo Deliberante.

También se denunció que sólo se limpian los baños una vez por día y que el cuidado en el interior de la Terminal no es la óptima.

Lo que también se está viendo afectado es lo que hacía diferente a la estación de Neuquén del resto de las terminales, y que fue lo promocionado como único en el país cuando fue inaugurada, distinguiéndose del resto por los niveles de seguridad que tenía la ETON. Cuando comenzó a funcionar y hasta no hace mucho tiempo, a la sala de preembarque ingresaban solamente las personas que tenían el pasaje en mano, el control era estricto y no había posibilidades de que un acompañante pudiese ingresar a la sala a despedir a sus allegados.

Hoy, en la sala de preembarque no existe tal control, toda persona que quiera ingresar lo puede hacer sin inconvenientes. Las puertas están abiertas, tanto en los sectores donde están por arribar o salir colectivos, como en los que no. Ya no hay diferencias para el que viaja y el que acompaña, al lugar ingresan todos los que quieran, borrando ese concepto inicial que tenía la terminal como un sitio seguro.

Más diferencias

Otra de las diferencias es que antes los pasajeros se liberaban de su equipaje minutos antes de viajar, despachaban sus valijas, e ingresaban al preembarque sin peso. En la actualidad, esta comodidad se perdió, y deben esperar con los bolsos en mano, y despacharlo en el colectivo como cualquier terminal del país. Lo mismo que cuando llegan a la ETON, antes las valijas se retiraban de las cintas, hoy se obtienen directamente del colectivo.

Lo que diferencia a la Terminal del resto, en estos días no funciona y eso es lo que criticaron en la semana los que estuvieron en el Deliberante.

Por otro lado, los integrantes de la comisión vecinal de Canal V también manifestaron su preocupación por lo que sucede en los alrededores de la terminal ya que, según dijeron, se incrementó la cantidad de vendedores ambulantes y el estacionamiento se permite en cualquier lado.

"Podemos ver en las zonas aledañas y en el mismo predio de Terminal cierto deterioro, venta ambulante, abandono del predio, las rejas, peleas entre taxistas y remiseros por pasajeros. No es lo que fue la ETON en los primeros tiempos", dijo Sandro Flores, presidente de la comisión vecinal de Canal V.

Luego aclaró que el tema de la seguridad en el barrio no se ve afectado debido, acaso, porque la Terminal está emplazada en un "lugar clave, rodeada de empresas o el barrio Militar". "El problema de inseguridad se vive en la misma Terminal", expresó Flores. Y luego agregó: "hay que volver a lo que era en todo su aspecto cuando se inauguró hace cinco años", subrayó el vecinalista.

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