El martes el colectivo quedó empantanado con pasajeros y por poco no terminó volcado en un profundo zanjón.El miércoles hizo su viaje a duras penas. Anoche salió de Salta y llegará con suerte a Rivadavia en la mañana.
Por estos días los viajes del colectivo que presta el servicio regular de transporte en esa zona son verdaderas odiseas que comienzan a las 22 de los lunes, martes, miércoles y viernes en la terminal de Salta y terminan en Rivadavia, en el mejor de los casos, a las 8 de las mañanas siguientes.
El pasado martes el coche llegó a destino a primera hora de la tarde, porque quedó atascado 17 kilómetros antes, en Pozo del Pato, con un significativo número de pasajeros entre los que había docentes, agentes sanitarios, trabajadores rurales y familias enteras que se encontraron, en un abrir y cerrar de ojos, con el colectivo casi volcado sobre una honda alcantarilla.
Las fotos que ilustran esta nota muestran el impresentable estado del camino y lo cerca que quedó el coche de la empresa “El Chaqueño” de un accidente con graves consecuencias. Por centímetros el colectivo no terminó tumbado en el zanjón, aunque después de los cimbronazos que recibió con el tractor y la motoniveladora que lo sacaron del barro quedó con su carrocería bastante maltrecha. El servicio del día siguiente no estuvo libre de empantanamientos, pero “El Chaqueño” pudo completarlo el miércoles, por sus propios medios, aunque con algunas horas de retraso. Anoche, con más lluvias pronosticadas en la zona, el coche partía de la terminal con un nuevo final abierto, rezos en su pasaje y reclamos por la consolidación con ripio que sigue estando ausente en ese camino provincial.
Tras la insistencia de vecinos de Rivadavia, Tandil, Dos Pocitos, Pozo del Tigre, Pozo del Pato, San Miguel, Santa Rosa, La Unión, Retiro y otros parajes que tienen a la ruta provincial 13 como única vinculación vial, se contrataron hace un par de años trabajos de consolidación, pero en lugar de ripio (material no disponible en la zona) se usó una suerte de greda mezclada con una cierta proporción de pequeñas piedras.
En los meses de sequía la mezcla de materiales muestra un efecto aceptable, pero con las lluvias el camino se torna resbaladizo, peligroso e intransitable para el común de los vehículos.
Un viaje de 470 kilómetros
El servicio de “El Chaqueño” recorre 470 kilómetros desde Salta a Rivadavia. Los primeros 300 kilómetros son sobre pavimento. El viaje se inicia sobre la ruta nacional 34 hasta Lumbreras, desde donde sigue por la ruta provincial 5 hasta La Estrella. Allí arranca la ruta 13, con 170 kilómetros que por estos días demandan, en el mejor de los casos, entre seis y siete horas hasta Rivadavia.
Comentá la nota