El servicio de agua seguirá sin contrato

La prestataria del servicio de agua potable seguirá sin contrato. El proyecto acordado entre Municipio y Coopi no logró la mayoría agravada necesaria en la sesión ordinaria llevada a cabo el viernes. La aprobación que no alcanzó fue por seis votos a cinco, una de las alternativas posibles. Había tomado fuerza el jueves, un día antes de la sesión ordinaria, tras conocerse la definición del sector que lidera Rodrigo Serna y que obligara el cambio de posición de la juecista Ana Chiodi. Ahora, según la Carta Orgánica, el contrato no podrá volver a tratarse hasta el próximo período legislativo que arrancará en agosto.
Adrián Lizzarriturri y Margarita Gallardo (Unión por Córdoba) Daniel Velázquez, Luis Morcillo Suárez, Andrea Villafañe y Analía Peláez (UCR), votaron a favor y respaldaron a la Coopi. En tanto, Esteban Avilés y Raquel Merlino (UCR) Sebastián Guruceta y Ana Chiodi (Frente Cívico) y Amalia Gómez (Encuentro y Participación) lo hicieron en contra. El 6 a 5 marcó una polarización fuerte, y grandes definiciones.

Al respecto, ayer Rodrigo Serna anunció que junto a Ana Chiodi y demás dirigentes juecistas brindarán una conferencia de prensa para explicar la posición del sector con respecto al contrato con la Coopi. «Adelantó que no están en contra de la institución ni de los empleados sino de la forma en que un grupo conduce y administra la entidad. Además trató al Subgerente de la Coopi, Rodolfo Frizza y al consejero, Mario Díaz como verdaderos matones.»

Por otro lado, anoche, Adrián Lizarriturri dijo que «el Concejo de Representantes como institución no tuvo capacidad para resolver desde el punto de vista político y de planificación este tema tan sensible para la sociedad.»

«Y por otro lado, se vieron tres grandes esquemas: Rodrigo Serna con una posición anti Coopi, la UCR navegando en la indefinicion y sorprendida con los grandes temas de la ciudad, y el PJ que decidimanente apostó por la institución legitimada socialmente y con una identidad comunitaria» acotó Lizarriturri.

«En el justicialismo decidimos darle ordenamiento a la ciudad que lo necesita en relación a los servicvios públicos, como la estación terminal y el agua, entre otros. Lo del viernes fue grave, porque la crisis hídrica puede afectar a la ciudad por la inseguridad que tiene la prestataria sin contrato. Un servicio tan vital como del agua no puede seguir sin un marco contractual y de proyección de obras. En este estado no se puede llegar a la temporada;» agregó el justicialista.

Desde la Coopi consideraron a la movilización del sábado con caravana y festejos por el 47º aniversario, y a la discusión generada como una victoria política que legitimó y le dio identidad comunitaria a la entidad. «No logramos los votos pero si el respaldo de la mayoría de los vecinos», se escuchó en la carpa montada frente a la sede central de calle Moreno, durante la noche del sábado.

Por su parte, el intendente Carlos Felpeto seguía los acontecimientos desde Buenos Aires, y sus allegados analizaban el debate y los posicionamientos de los adversarios circunstanciales como el presidente del Concejo, Esteban Avilés. Rodrigo Serna en su lucha con la Coopi.

Por otro lado, el radical Luis Morcillo Suárez, se preguntó ¿Por qué una institución legitimada, como la Coopi, que presta un buen servicio no logra tener un contrato aprobado?

En la sesión del viernes, Amalia Gómez presentó un despacho en disidencia, donde planteaba un plazo de concesión de siete años como el de cloacas. En cuanto a las tarifas, insistió a pesar de que las modificaciones introducidas ya lo contemplaban, que el Concejo no podía delegar las facultades que tiene.

Al debate ló cerró el presidente del Concejo, Esteban Avilés, dijo que «el contrato que se trataba tenía legalidad, pero le faltaba legitimidad. Y en una democracia no puede faltar ninguno.»

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