Serios problemas de agua en la zona norte

Los vecinos dicen que sufren los cortes de este servicio básico cada vez con mayor frecuencia.

Juntan agua en baldes y tachos para evitar que llegue la tarde y no cuenten con una reserva para preparar la merienda o tomar un baño. Los vecinos de barrio Ciudad del Milagro, principalmente los de la calle Arturo Costas, dicen que hace más de un mes que sufren a diario, y cada vez con mayor frecuencia, cortes en la provisión de agua potable. Lo mismo le ocurre a la gente del barrio Patricia Heitman, también en la zona norte de la ciudad.

Los vecinos manifestaron que se comunicaron con la empresa Aguas del Norte, desde donde se comprometieron a brindarles una solución a la falta de agua que, con crisis sucesivas, afecta a esos barrios capitalino desde hace varios años.

Dijeron que trabajadores de esa empresa fueron al lugar para buscar una solución y asegurar que cuando los vecinos abran los grifos de sus casas tengan agua. El problema es que, aunque los operarios estuvieron en el lugar, el problema continúa.

Lidia Manzur, una vecina de Ciudad del Milagro, comentó: “Nos cortan el agua cada dos por tres y cuando hay sale con muy poca presión”. La mujer, además, comentó que ella vive sobre la calle Arturo Costas, desde el año 1974 y que toda la vida sufrieron problemas con la red de agua. “De todas maneras nunca estuvimos tan mal como ahora”, se quejó al señalar el prolongado tiempo que lleva la irregular provisión.

Su marido, Miguel Chávez, comentó que en ese barrio no se instalaron los medidores de agua, por lo que consideró que debido a las pocas horas en las que tuvieron el servicio, la empresa Aguas del Norte no debería facturarles este período.

“Las tarifas siempre suben y uno tiene que ajustarse a eso, sin embargo, los servicios son cada vez más deficientes y nadie del Ente Regulador o del Gobierno hace algo para resolver esto”, reclamó el señor.

Muchos vecinos de barrio Patricia Heitman manifestaron tener el mismo problema en sus casas: todos los días, muchas horas sin agua y cuando reciben, “apenas es un hilito”.

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