La Serena, donde conviven mendocinos y sanjuaninos

Ambos son 70% de los turistas que llegan a veranear en estos días a esta ciudad del norte chileno. Un lugar con playas más amplias y menos vorágine que Reñaca.
No todas playas que brillan en Chile son de Reñaca. Al menos así lo sienten miles de mendocinos que, con la idea de relajarse y desenchufarse por completo, optan por viajar 400 kilómetros más al norte del país trasandino y recluirse en La Serena, localidad balnearia que le hace honor a su nombre y que lejos parece estar del ruido y la vorágine de su par de la V Región.

Por estos días, según confirmaron desde la delegación de Carabineros de La Serena, más de 70% de los visitantes que disfrutan del verano en esas playas son mendocinos y sanjuaninos, divididos prácticamente en partes iguales. Justamente ésa es otra de las grandes diferencias entre la “playa argentina de Chile” (Reñaca) y esta ciudad de la IV Región: los mendocinos ya no jugamos de local, hablando en términos futbolísticos.

“Nos gusta mucho La Serena, es un lugar más familiar, más tranquilo y con playas más grandes. En Viña y Reñaca hay mucho lío, nosotros ya pasamos por toda esa etapa y ahora queremos algo más tranquilo”, destacaron entre risas Juan Pablo Menéndez y su mujer Agustina, quienes viajaron desde el departamento de San Martín junto a sus hijos Agustín y Pilar, para recibir 2012 del otro lado de la cordillera y aún disfrutan del sol trasandino.

Para todo Cuyo

Como ya es un clásico de la costa del Pacífico, los días amanecen nublados, con esa bruma tan característica que cualquiera que haya veraneado en Chile debe tener en su memoria al leer estas líneas. Entonces la mañana es el momento para salir a pasear, recorrer el centro -bastante retirado de la costa-, alquilar una bicicleta para completar de punta a punta la ciclovía ubicada en la Costanera o, por qué no, trotar en la arena para no dejar de lado el ejercicio.

También esas horas sin sol les permiten a los más jóvenes reponerse después de una noche dura sin sentir la culpa de saber que mientras duermen, se están perdiendo un diáfano día de playa.

Pero ni bien se aproxima la siesta -e, incluso antes-, munidos con sus reposeras, sombrillas, lonas y toallas, la gente comienza a llegar y poblar las playas. Aún cuando el día no es el mejor y el sol no termina de decidir si se asoma o no.

“Por un par de nubes no nos vamos a perder un día de playa ni locos. Acá estamos, hasta nos hemos metido al mar. Y acá seguiremos hasta que oscurezca”, contaron Ezequiel Martínez, Jonathan Vallejos, Alejandro y Matías Gaitán, cuatro amigos alvearenses unidos no sólo por las vacaciones que disfrutan en la playa desde el último día de 2012, sino también por su amor a Boca Juniors.

Los sanjuaninos también se hacen notar con su presencia en las playas más populares de la IV Región, animándose los más aventureros a hacer el cruce por el Paso Internacional Agua Negra (que une la vecina provincia con esta región chilena). “Es para venir tranquilos, sin apuro y con un auto que esté en condiciones”, contó Rodrigo Moretti, quien junto a su familia llegó el 2 de enero.

Fabián, Mónica, Juampi, Marisa y Omar también aprovechan el receso y pasan sus días tirados de cara al sol de La Serena. “No hay mucha vida nocturna acá, pero no nos molesta porque nosotros somos amantes de la playa”, destacaron entre risas los amigos de Villa Nueva que seguirán en esa ciudad balnearia hasta fin de mes.

La mar estaba Serena

Después de Viña del Mar (donde está incluida Reñaca), La Serena es el segundo destino más visitado de la costa de Chile y su objetivo, a no muy largo plazo, es convertirse en el primero. Por eso es que en el lugar se está trabajando fuertemente no sólo en la difusión, sino también en las campañas de seguridad.

“Se ha reforzado todo, desde controles vehiculares hasta la seguridad. Prácticamente no hemos tenido delitos ni incidentes”, destacó Leonardo Farías Núñez, instructor guía de perros policiales de Carabineros. Farías Núñez fue trasladado durante la temporada desde Santiago, como parte del refuerzo, que incluye también controles de alcoholemia.

“Una de las principales ventajas de La Serena con otros destinos de Chile es el estacionamiento. Mientras que en la mayoría de las ciudades más visitadas se fracciona cada 30 minutos 2.600 pesos (unos 25 pesos argentinos) el estacionamiento, aquí la tarifa por todo el día es de 1.300 (13 pesos argentinos)”, destacó el carabinero.

Al igual que en todas las playas trasandinas, el consumo de alcohol está prohibido durante todo el día. Sin embargo, en La Serena tampoco se permite a los jóvenes (y no tan jóvenes) jugar al fútbol en la arena, situación que ha frustrado varios clásicos improvisados entre argentinos y chilenos. “Son playas más familiares y si juegan al fútbol está el riesgo de pegarle un pelotazo a un niño o una señora grande. Entonces, para evitar esos incidentes, cuando se detecta algún partido oficiamos de árbitro y le pedimos a los chicos que no jueguen más. Por suerte la gente lo entiende bien y no se enoja”, sentenció Farías Núñez.

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