Dirigentes de entidades del sector forestal ratificaron su apoyo a la iniciativa del Gobierno de instalar industrias de celulosa en Corrientes. Sostienen que en la actualidad, la provincia se limita a exportar madera sin procesar a otras provincias. Además, explicaron que la tecnología actual permite que el impacto ambiental que generan estas actividades esté dentro de los parámetros permitidos.
Tras las declaraciones del gobernador Ricardo Colombi en las cuales manifestó el apoyo del Gobierno ante la posible instalación de pasteras en la provincia, y el fallo del Tribunal de La Haya que avaló el trabajo de Botnia en Fray Bentos, el sector forestal manifestó su total adhesión a la iniciativa. En este marco, directivos de la Asociación Forestal Argentina Regional NEA (Afoa NEA) dejaron en claro que en cualquier proyecto de provincia foresto-industrial, está incluida la idea de una planta de celulosa y sería "una catástrofe" que Corrientes no logre la industrialización de la madera. Además, señalaron que la tecnología actual permite que el impacto ambiental que generan estas actividades esté dentro de los parámetros permitidos.
El dirigente en Corrientes de Afoa NEA, Roberto Goth, consideró que el sector considera muy importante y necesaria la instalación de una pastera donde se procese gran parte de las 450.000 hectáreas forestadas que tiene Corrientes. "No se considera un escenario foresto-industrial si no se tiene una pastera", dijo en diálogo con El Litoral.
En este aspecto, Goth ex-plicó que en la actualidad Corrientes no procesa ni la mitad de la madera que produce, y un gran porcentaje va a parar a industrias radicadas en otras provincias, como Misiones y Entre Ríos. Similar apreciación compartió con este medio el director de Recursos Forestales de Corrientes, Luis María Mestres, quien ratificó el apoyo del Gobierno a la instalación de pasteras: "Hoy somos exportadores de madera sin procesar, y no podemos seguir dándonos ese lujo", señaló el funcionario en diálogo con este diario.
Ante una eventual radicación de una pastera en la provincia -el mes próximo llegarán posibles inversores a evaluar la masa forestal y posibles lugares-, Goth comentó que la mejor opción podría ser la zona de Ituzaingó, sobre el río Paraná. En este aspecto, el productor explicó que si bien la mayor superficie plantada se encuentra en la costa del río Uruguay, esa cuenca hídrica no tiene las ventajas de navegación que tiene el Paraná, y para esta actividad el transporte fluvial es fundamental. En este caso, Ituzaingó se en-cuentra cercano a las cuencas forestales de la costa del Uruguay y cuenta con lugares aptos para la instalación de puertos.
No obstante a estas estimaciones, tanto Goth como Mestres dejaron en claro que cualquier tipo de emprendimiento industrial de estas características tendría un tiempo mínimo de construcción de tres años y medio. Sin embargo, el titular de Recursos Forestales estimó que en ese tiempo Corrientes llegaría a un punto récord de árboles plantados listos para procesar, que asegurarían un caudal de materia prima óptimo para industrias pasteras de tecnología de punta. "Estimamos que para 2015 vamos a tener una gran superficie forestal lista para procesar, porque entre 2000 y 2002 hubo plantaciones muy importantes", señaló el funcionario.
En este marco, ambos referentes del sector dejaron en claro que de no lograr la anhelada industrialización de la madera, la provincia debería buscar otras alternativas. "No queremos ser meros exportadores de madera sin procesar hacia otras provincias", dijo Mestres. Por su parte, Goth consideró que "si no logramos la industrialización sería una catástrofe; seríamos el único lugar del mundo que tiene una inmensa masa forestal y no tiene industrias para procesar la madera. Tendríamos que talar todos los árboles y dedicarnos a otra cosa", concluyó.

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