Sequeira: "Sueño con un Junín socialista"

¿Cómo fuiste avanzando hasta llegar a la actualidad?

-En el momento que Mario Meoni se pronunció a favor del movimiento nacional y popular encabezado por Néstor Kirchner, estuvimos con él y así un socialista fue electo consejero escolar mientras que yo comencé a trabajar en la Oficina de Empleo como coordinador de un programa que articulaba el área con las empresas para colocar mano de obra.

Tras el problema del campo y la resolución 125, renuncié al municipio y pasé a trabajar a la Dirección de Cooperativas en la Provincia de Buenos Aires que dependía de la entonces ministra de Producción Débora Giorgi. Al frente de la Dirección, estaba un compañero nuestro de Nueve de Julio y yo fui adscrito a dicha área.

Luego de trabajar junto a Jorge Rivas cuando asumió como diputado nacional, fui electo concejal el año pasado por el Frente para la Victoria, tras haber conformado una alianza estratégica encabezada por Gustavo Traverso quien hizo, para nosotros, una lectura acorde a la transversalidad.

-¿Cómo se hicieron socialistas tus abuelos?

-Mi abuelo viene a trabajar en el ferrocarril desde la localidad de Balde, en el sur de San Luis. Llega, conoce a gente socialista, ingresa en la biblioteca –que tiene más de cinco mil libros- y logra instruirse.

Comenzó a trabajar gremialmente en el ferrocarril y tuvo mucha militancia socialista, en una época donde se fueron sumando muchos socialistas y varios de los clubes juninenses fueron conformados por socialistas. El partido tuvo una fuerza enorme antes del peronismo. Por ejemplo, Juan B. Justo creó en Junín la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos, una especie de obra social donde hasta se llegó a comprar una propiedad e inclusive mucha gente grande aún recuerda que pudo equipar su casa a través del Hogar Obrero.

-¿Sos socialista o kirchnerista?

-Yo soy socialista.

-¿Qué es ser socialista?

-Yo lo considero una persona amplia, éticamente responsable y sobre todo una persona que puede hacer que otros participen fuertemente de la política y la democracia.

-¿Porqué crees que ese papel pasó a cumplirlo el peronismo en lugar del socialismo?

-Porque nosotros dejamos de defender el sujeto social que era el trabajador, por esa cuestión de los “anti”.

-¿En qué se diferencia el socialismo con el peronismo?

-Tiene que ver, en principio, por una cuestión desde donde nacemos en la política. Ser marxista es pensar desde la ciencia muchas cosas y el peronismo es más sanguíneo.

-¿Y con el comunismo?

-Hay diferencias de concepción; una cosa era Lenín y otra Marx, pero nos pasa que se confunde la palabra socialista con el comunismo y hasta se usan términos peyorativos.

-¿Vos te imaginas que puede haber un Junín socialista?

-Sí, es más, lo imagino desde el punto de vista de los 28 años del gobierno radical y las dificultades del peronismo para acceder a la intendencia.

Yo sueño con un Junín socialista. Rosario, que comenzó con Héctor Cavallero y hasta ahora, es socialista. Tengo un amigo de la militancia en Zárate que viene del socialismo y que ganó con el 66%. En esos lugares podemos demostrar gestión, capacidad para entender a la ciudad y ponernos a la par con el fin de crecer juntos. En Zárate por ejemplo, no existe ese miedo. Yo creo que puede ser una realidad.

-¿Te sentís cómodo dentro del proyecto kirchnerista?

-Sí, por supuesto. Nosotros nos fuimos “aggiornando” y ser de otra manera. El socialismo necesitaba esta cuestión de una mirada más profunda de la realidad y poder plantear muchas cosas desde el punto de vista socialista pero con una cuestión más popular.

-¿No hubiera sido más fácil ser peronista?

-Nosotros insistimos mucho con nuestra identidad: soy Juan Manuel Sequeira concejal socialista en el Frente para la Victoria. Si yo hubiera estado en el partido peronista no hubiera logrado lo que logré en 28 años de militancia, el reconocimiento por el trabajo.

-¿Hay cosas que no te gustan?

-Sí, por ejemplo, yo creo que se debería discutir más la política. Nosotros buscamos los lugares de consenso y discusión aunque entiendo que cuando hay una lucha contra una corporación, se debe estar más “cerrado” para no entrar en una discusión donde siempre se pierde.

-¿Cómo viviste el enfrentamiento con el campo?

-Ese fue mi momento de ruptura con Meoni, pero yo me sentía muy cómodo. Parecía que en ese momento el intendente no tenía techo político pero allí florece su ideología que no era similar a la del gobierno en ese momento.

-¿La gente te presta atención con esto de la militancia?

-Sí. A nosotros nos pasó una cosa increíble. Desde el ´83 hasta ahora en el socialismo éramos “siete locos” pero ahora tenemos juventud, mucha gente que se acerca.

-¿En la política argentina hay espacio para el discurso honesto?

-En el proceso democrático que estamos avanzando, fuimos cumpliendo muchas metas. Vamos avanzando.

-¿No son muy inocentes los socialistas para meterse dentro del peronismo?.

-Lo que tiene de bueno es que debemos estar todo el día despiertos. Por eso es importante, desde el punto de vista militante, ir construyendo “tropa propia”.

-¿Cuál su tu preocupación, tu tarea e inquietud como concejal y en relación al gobierno local?

-Tengo muchas ganas. Hay que ver si todas esas ganas las puedo plasmar en proyectos y concreciones porque hay mayoría del meonismo y todo es complicado, pero también está bueno que en medio de esa complicación uno pueda mostrarse diferente, que soy de otra manera.

Una de las cosas que me parece es que el gobierno local debe crear lazos, que no existen. Antes Damián (Itoiz) tenía diálogo con la oposición. Ahora no hay canales de comunicación.

Yo creo que esto se debe a las personas. Conozco también a Javier Gabrielli. Cuando él recién empezó con la política, iba a la biblioteca “Juan B. Justo” y había algún tipo de relación. Con él hablábamos en la primera época, cuando Mariano Fernández era consejero escolar y yo estaba dentro del municipio.

Pero después se cortó cuando luego de una marcha de protesta de motociclistas por una serie de controles, no sé porqué, nos responsabilizaron. Nos hicieron cargo de algo que no tuvimos nada que ver y hasta el mismo Mario (Meoni) me llamó. A partir de allí se rompió todo tipo de relación.

Yo creo que Meoni tendrá que buscar tener cintura política, está obsesionado con su futuro personal y eso no ayuda. Fue el único intendente que salió a hablar de un aumento de tasas, por ejemplo.

Se debe pensar más en la ciudad de Junín. Yo veo que acá existe una “conurbanización”. La ciudad crece para los costados, pero en forma anárquica porque no es acompañado con políticas públicas.

Yo presenté la posibilidad de crear la figura del Defensor del Pueblo y lo primero que me planteó el presidente del Concejo Deliberante, Pablo Petraglia, fue la cuestión presupuestaria. ¿Es muy loco pensar en una ciudad así?

Actualmente, por el gobierno local, nos hemos quedado muy aislado en cuanto a lo participativo, hasta por ejemplo en lo que hace a reuniones con intendentes de otras ciudades.

Creo que también debería jugar un papel preponderante la Universidad en relación al desarrollo local, para que seamos capaces de poder discutir entre los ciudadanos juninenses lo que deseamos, porque el problema mayor es que a veces no nos sentimos parte de una comunidad, a partir de esa idea del municipio de echar la culpa a los demás de los problemas.

-¿Adónde querés llegar en política?

-Me gustaría ser intendente de la ciudad que amo, donde crié a mis hijos. Yo me la imagino moderna, donde podamos discutir, planear, analizar.

No podemos plantear una política de tránsito, por ejemplo, si no la discutimos con todos los actores involucrados.

No puedo creer que en Junín no tengamos transporte público. El transporte público democratiza una ciudad y eso sucede en todos los países del mundo. Yo tengo que lograr que el ciudadano que vive en el pavimento, que tiene una 4x4, o un auto de alta gama entienda la importancia que tiene el transporte público y la ingerencia que debe tener el gobierno municipal en esto y que si es necesario poner un poco de dinero en el tema, hay que ponerlo.

-¿Cómo toman tus compañeros de bancada estos proyectos tuyos que apuntan tanto a la participación de la gente?

-Nosotros tuvimos algún chisporroteo cuando apenas asumimos pero después nos fuimos conociendo y encontrando los roles de cada uno. Por ejemplo Virginia (González) en lo que tiene ver la minoridad, Horacio (Tuso) en lo relativo a legislación, Juan Pablo (Niriche) en cuanto a obras públicas y yo en estos temas.

Nos respetamos mucho. Yo les planteé los ejes que deseo trabajar y discutimos y analizamos mucho, por ejemplo, cómo presentar la iniciativa de creación del Defensor del Pueblo.

Juan Pablo Niriche también planteó la modificación del artículo 35 del reglamento del Concejo Deliberante para que puedan ser abiertas las reuniones de comisión y que podamos llevar técnicos que nos ayuden a analizar los distintos temas. Eso también tiene que ver con la participación.

Nos vamos encontrando muy bien y así podemos caminar. Juan Pablo y Virginia son jóvenes y eso ayuda mucho y Horacio es un tipo muy abierto, nos apoya para que crezcamos y nos transmite su lectura de las cosas. Tenemos una fuerte intención de trabajo.

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