Las consecuencias del fenómeno climático conocido como La Niña no solo hacen estragos en las zonas agrícolas de buena parte del país, sino que además provocan severos problemas para el abastecimiento de agua en la población. En la provincia se combinan ambas situaciones y se agrega también el bajo nivel de los ríos Paraná, Paraguay, Bermejo y Pilcomayo. Las perspectivas indican una normalización de sus regímenes recién para abril.
A las 10 de la mañana de ayer, el riacho Barranqueras marcó 2.88 metros (en bajante), según datos de Prefectura Naval Argentina. Registros de días anteriores confirman el dato: el martes la altura llegó a los 2.98 y, el primer registro de ayer marcó 2.91 metros. “Estuvimos analizando la situación y corroboramos que en las cuencas nacientes del río Iguazú hay lluvias previstas para estos días, que se agregan a las precipitaciones en Brasil y que serán un aporte para incrementar el caudal del Paraná”, explicó la funcionaria a NORTE.
En tanto, el administrador del Puerto de Barranqueras, Roberto Benítez, confirmó que el tránsito por el riacho es normal y con un calado cercano a nueve pies. “Pese a la bajante del río, se están viendo ahora los resultados de los trabajos que realizamos durante todo el año”, resaltó.
Dijo también que en este momento el Paraná muestra una tendencia a la creciente por las lluvias que se producen en la alta cuenca. “Hasta hoy no tuvimos quejas de ningún operador”, resaltó. En tanto explicó que los límites de navegabilidad se establecen por debajo de los 2.40 metros, piso que todavía no perforó el río en la zona de influencia.
Con respecto a la altura, es Prefectura la que establece restricciones en los distintos tramos y, para el caso del Chaco, todavía no fueron instituidas. Los únicos límites impuestos hasta el momento se encuentran en el kilómetro 822, cerca de Empedrado (Corrientes).
Cambios recién en abril
En el análisis de las causas del fenómeno que induce a la baja de los caudales en los ríos Paraguay, Bermejo y Pilcomayo, la presidenta de la APA sostuvo que se debe a los efectos provocados por el fenómeno de La Niña. En ese contexto, la tendencia a la baja en el río Paraná implica complicaciones para la navegabilidad en algunos tramos, aunque el tráfico se desarrolla con normalidad en jurisdicción chaqueña.
En tanto, las perspectivas indican la continuidad del panorama general de bajante como consecuencia del fenómeno climatológico de La Niña. “Recién podremos ver modificaciones en abril, cuando se empiecen a ver las variaciones de esta condición”, indicó Magnano.
Contrastó luego las diferencias entre el fenómeno conocido como El Niño, que produce lluvias constantes en afluentes del Iguazú y en los ríos que conforman la cuenca del Paraná, provocando crecidas en esta zona de influencia. “Hoy, por efecto de La Niña, las lluvias no se producen en la cuenca del Paraná, sino en las zonas del Pilcomayo y del Bermejo. Estamos esperando con muchas ansias que crezca el Bermejo porque resuelve problemas de sequía y escasez de agua para muchas poblaciones”, concluyó Magnano.
Crítica situación en Paraguay
Según da cuenta en su edición de ayer el diario ABC Color, en menos de un mes, de diciembre a esta parte de enero, el nivel del río Paraguay bajó nada menos que cuatro metros. Los datos oficiales fueron difundidos desde la Administración Nacional y Navegación y Puertos (ANNP). Si bien el curso de agua se encuentra actualmente estacionado, debido a la escasa profundidad que registra, las condiciones de navegabilidad son prácticamente nulas. Y los perjuicios ocasionados tanto al sector naviero como al comercio internacional son enormes.
Víctor Morínigo, responsable de la Gerencia de Navegación e Hidrografía de la Administración Nacional y Navegación y Puertos (ANNP), explicó que las pocas lluvias que se registraron en este último período no influyeron para minimizar el ritmo acelerado de disminución en los niveles del río Paraguay.
El técnico de puertos dijo que, en los hidrogramas actualizados, se observó que a lo largo del río Paraguay, desde la Cuenca Alta hasta la Cuenca Baja, se tienen aún tendencias decrecientes, con la salvedad de que en la zona de Brasil se nota un leve estancamiento en la disminución de los niveles.
“En la Cuenca Alta, en la Estación de Ladario, en los últimos días se tiene un leve ascenso luego de llegar a su pico anual más bajo que fue de 0,73 metros el 27 de diciembre de 2011. Su nivel máximo del año fue de 5,62 metros en junio, el más alto en este período de aguas bajas (1999-2011). La lectura del martes es de 0,88 metros, subió un centímetro”, precisó.
Dijo luego que en la Estación de Bahía Negra se tiene actualmente 0,70 metros (bajó 2 cm), siguiendo con su tendencia decreciente, pero ya no con la rapidez de los meses anteriores. La lectura mínima fue de 0,79 metros el 21 de diciembre de 2011 y su máxima fue de 5,64 metros en julio de 2011.
“En la Cuenca Media, en la Estación de Concepción alcanzó su nivel más bajo el 30 de diciembre de 2011 con una lectura de 1,20 metros. Luego de un pequeño repunte comenzó nuevamente a descender. La lectura de hoy (por ayer) fue de 1,28 metros, bajó un centímetro. Su altura máxima del año fue de 5,25 metros, en agosto pasado”, agregó.
Por otra parte, dijo que en Asunción -en los últimos días- se tiene un descenso promedio de un centímetro diario, actualmente se tiene 0,36 metros, la lectura más baja en los últimos 12 años. “En 2011 alcanzó una altura máxima de 4,60 metros en agosto, siendo una de las más altas en este período de aguas bajas (1999-2011)”, aseveró.
Morínigo indicó que de diciembre a lo que va de este mes de enero el curso de agua bajó más de cuatro metros.
“No es nada bueno el panorama”, sentenció. Aclaró luego que en la cuenca baja los hidrómetros se quedaron sin escala, no pudiendo tener una estadística en los últimos días, para concluir en que sigue la tendencia decreciente en la zona.
Esta tendencia decreciente del río Paraguay se estima que seguirá, ya que la zona del Pantanal aún no presenta un aumento en sus niveles de agua y los pronósticos climáticos siguen confirmando la presencia del fenómeno de La Niña en la región. Según otros técnicos consultados, el valor “0” hidrométrico corresponde a unos dos metros de profundidad. Entonces, 0,36 serían 2,36 metros.
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