Sequía: habrá una evaluación oficial en no más de 10 días

El subsecretario de Asuntos Agrarios, Pedro Goyeneche, estimó ayer que "en una semana o diez días" habrá una evaluación oficial sobre las pérdidas que sufrieron los productores pampeanos por la sequía.El funcionario, que atendió a este diario mientras mantenía una reunión oficial en 25 de Mayo, señaló que existe "un monitoreo permanente" de toda la provincia para conocer el daño sufrido por los cultivos y los animales, pero habló de ese plazo porque "es muy prematuro tener datos definitivos antes".
Goyeneche recordó que hubo una prórroga de la emergencia agropecuaria en siete departamentos de la provincia y que existe un compromiso de que la Comisión de Emergencia -que reúne al gobierno y a entidades ruralistas- vuelvan a sesionar el próximo mes.

Hace unos días, el representante de la Subsecretaría Nacional de Agricultura Familiar, Julio Bagatto, había revelado que en el oeste de la provincia se "murieron muchos animales como consecuencia de la sequía y la mayoría de ellos eran vacas". Agregó que "la situación puede empeorar si no aparece rápido la lluvia en Santa Isabel, La Pastoril y Colonia Emilio Mitre", donde no se registraron precipitaciones en las últimas horas, a pesar de que llovió en el este, el centro, el sur y parte del norte de La Pampa.Bagatto sostuvo que "las escasas precipitaciones provocaron la salinización del río Salado, y las vacas toman esa agua que luego les produce la muerte. Las altas temperaturas de enero complicaron fuertemente a la implantación de cultivos y las pasturas naturales de la zona. Hasta hace un mes el clima venía acompañando bastante bien, y la producción forrajera era abundante, pero con la acumulación de los días de calor intenso se ha calcinado todo el forraje existente".La lluvia caída esta semana sirvió para apaciguar la mala situación, aunque la dirigencia del campo ya había anticipado un panorama crítico. El secretario de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Alberto Larrañaga, habló de "pérdidas irreversibles" y pidió una reducción gradual de las retenciones.

El director de la Federación Agraria Argentina y presidente del Distrito 8 (La Pampa), Ariel Toselli, afirmó que "el sorgo y el maíz desaparecieron, puede haber algo de girasol y la soja directamente no se sembró"."La sequía fue terrible. La provincia nunca tuvo una seca tan fuerte. La cosecha está perdida y ahora estamos preocupados por la ganadería, ya que no hay reservas. Hasta los cerdos no tienen el maíz necesario", acotó. Indicó que "las pérdidas fueron cuantiosas" y reclamó una refinanciación de las deudas.

"La situación mejoró".

En términos similares a los de Goyeneche se manifestó ayer el presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Carlos Casamiquela, quien dijo que hubo "alivio" con la llegada de las lluvias a las zonas afectadas por la sequía y calculó que "la valoración o el impacto real" de las pérdidas se podrá "hacer con seriedad dentro de 10 días aproximadamente".

"Ha llovido en casi toda la provincia de Buenos Aires, en el noreste de Río Negro, en La Pampa y en Córdoba, y evidentemente esto trae alivio en aquellos lugares donde producto de la sequía

los cultivos estaban necesitando agua", afirmó.

Casamiquela expresó que algunos sembrados "con esta lluvia seguramente se van a recuperar", aunque admitió que "en algunos lugares del país los cultivos ya entraron en un estado que, por más que llueva, no los va a ayuda".

El presidente del INTA sostuvo, de todos modos, que "la situación mejoró en relación a lo que discutíamos hace cuatro o cinco días, cuando se vaticinaba un panorama muy crítico. Las consecuencias definitivas de esta sequía habrá que evaluarlas a futuro, pero analizando previamente el impacto de esta lluvia".

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