Pese al clima desfavorable, en Formosa hay posibilidades de rindes de 1800 kilos por hectárea de girasol y de 4000-5000 kilos de maízLa sequía que afecta a la campaña agrícola 2011/12 puede resultar de mayor impacto que la de 2008/9, muy amargamente recordada por los productores de todo el país y padecida por los medianos y pequeños productores formoseños que finalizó con una declaración de emergencia agropecuaria en varios departamentos de la provincia.
Además, durante el 2008/9 los productores tenían una situación económica más holgada, luego de varios años de rendimientos normales y de precios satisfactorios. En 2011/12, por el contrario, muchos no pueden vender el trigo y el maíz del ciclo anterior, lo que reduce seriamente su liquidez.
Un estudio pormenorizado efectuada por técnicos de los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), concluyó en un relevamiento de la disponibilidad de humedad en distintas regiones del territorio nacional, donde la región NOA se presenta como una de las más traumáticas de todo el país.
Situación zonal
Dentro del territorio nacional, se observan las siguientes condiciones hídricas en los cultivos de grano grueso:
En una provincia tan productora como Santa Fe, la situación es crítica, sobre todo en el extremo sur provincial. En varios departamentos la pérdida de rendimiento de maíz es irreversible. La soja conserva posibilidades de recuperación, pero si llueve dentro de pocos días.
En Entre Ríos la situación es regular en toda la provincia, con necesidad urgente de nuevas lluvias, mientras que en Corrientes es el norte donde hay seca desde mediados de noviembre, pero luego llovió en Navidad, de 30 a 150 milímetros. Se afectaron las forestaciones plantadas en primavera, los maíces y las siembras tardías de pasturas. En el centro y sur de la provincia las lluvias tendieron a la normalidad.
En Chaco, la situación es de regular de humedad con necesidad de nuevas precipitaciones por las características del clima.
Finalmente, en Formosa la situación se presenta complicada en toda la provincia, sobre todo por la evaporación que provocan las altas temperaturas, pero con posibilidades de rindes de 1800 kilos por hectárea de girasol y de 4000-5000 kilos de maíz en cultivos de primera siembra que se cosecharán en pocos días. Los de segunda no se pudieron sembrar.
Más allá de la sequía
La agricultura y la ganadería son negocios de alto riesgo y hay situaciones inherentes a la actividad como inundaciones, sequía o bajas de precios internacionales que el productor conoce y son parte de su ecuación. Situaciones duras, a veces extremas, pero tanto la agricultura como la ganadería son a cielo abierto y por lo tanto tienen incorporado un riesgo muy alto conocido y asumido por quienes están en la actividad agropecuaria.
Una sequía de esta magnitud afecta las finanzas de muchos productores, familias y empresas.
Al mismo, tiempo esto se traslada a contratistas, cosecheros, empresas de servicios, agronomías, industria semillera, acopios de grano, industria metalmecánica, y en definitiva, a la economía del país.
La sequía no es sólo un problema de los productores. Afecta la balanza de pagos, el ingreso de divisas, las cuentas fiscales y la actividad económica en general.
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