Aseguran que la escasez de precipitaciones lleva dos meses y medio. Los más perjudicados serán los productores que apostaron a la pastura. Dicen que habrá poco pasto para el invierno. Corrientes cuenta con casi cinco millones de cabezas de ganado vacuno.
Cuando Corrientes, y el país en general, todavía soporta los inconvenientes que generó la sequía de 2008 y 2009, la situación en la zona Centro -Sur de la provincia para los productores ganaderos comienza a asemejarse a esos años.
“Para paliar la sequía necesitamos urgente una lluvia de 80 a 100 milímetros (en las zonas afectadas)”, apuntó Vilas. Pero Sampedro fue aún más categórico: “La situación en Mercedes es muy brava. La sequía es prolongada, ya lleva dos meses y medio, y el que sembró pastura en octubre seguramente lo va a perder”.
En lo que ambos coincidieron es que si bien la escasez de agua se siente en todo el Centro - Sur de la provincia, la incidencia es mayor o menor dependiendo del lugar. “Hay zonas que están muy por debajo de la media de precipitaciones, otros apenas”, señaló el experto del INTA. “Las lluvias son muy desparejas”, agregó el funcionario correntino.
Sampedro luego apuntó que el pronóstico es de pocas lluvias. “Pero no sabemos cuánto podría alcanzar esta escasez de precipitaciones”, dijo.
La sequía no afecta a los ríos y las lagunas, con cauces normales. Tampoco a las represas de arroz, que ya cuentan con el suficiente líquido para sus sembradíos. Por el contrario, este grano necesita de veranos muy luminosos para una mejor cosecha.
Sin embargo, sí aflige a la ganadería. Es que la escasa agua de las precipitaciones enseguida se evapora por las altas temperaturas. “Es muy simple, si no llueve en verano no habrá pasto para el próximo invierno”, aseveró Sampedro.
Mientras en Argentina el stock ganadero cayó en el último año de 55,8 millones a 50,2 millones, Corrientes prácticamente sintió el cimbronazo pero en menor medida y mantuvo el número de animales en unos 4,8 millones (junto con Córdoba se disputan ser la segunda provincia en el país con el mayor número de cabezas). Esto se debe, principalmente, por el avance de la frontera agrícola. Es que las zonas tradicionales en Argentina dedicadas a la ganadería pasaron a ser campos para la producción de granos, fundamentalmente soja.
Por ello, Corrientes sufrió un movimiento migratorio del ganado bovino ya que sus tierras no tienen la aptitud para la cosecha de granos, a excepción por ejemplo de arroz.
Este crecimiento en el número de animales también cambió las características de la producción: de ser “exportadora” (a otras provincias) de terneros pasó a ser recriador. Los datos así lo demuestran: los novillos se incrementaron de 240 mil a 900 mil.
Impacto en la economía provincial
El ganado bovino tiene un gran impacto en la economía correntina: es el mayor Producto Bruto Geográfico (US$400 millones).
Comparando los años 2002 y 2010, la superficie destinada a la ganadería disminuyó en 206.249 hectáreas (de 6.512.311 a 6.306.062) y la existencia vacuna se incrementó en 336.469 cabezas. El mayor aumento se observó en las categorías novillos y novillitos. La cantidad de terneros bajó como consecuencia de la sequía de 2008, que afectó los índices de preñez y parición de 2009 y destete de 2010
El stock vacuno en 2008 superó las 5.500.000 cabezas, la primera vacunación aftosa de 2010 arrojó una caída de 686.511 cabezas, llegando actualmente a 4.868.160. Esta disminución se debió a la terrible seca de 2008-2009. “De todas maneras, la carga animal del 2008 era excesiva, superior a la capacidad de carga de nuestros pastizales, la sequía se encargo de acomodar el sistema a la realidad”, concluyó Daniel Sampedro, experto del INTA.
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