El oficialismo apuntó contra los “grupos económicos” y la izquierda criticó duro al Gobierno.
Los partidos de izquierda y agrupaciones universitarias, que tuvieron una movilización como pocas veces (cuando comenzó el acto había más de media plaza llena y varias cuadras copadas) arrancaron la jornada frente al Congreso. Convocados por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, que reúne a más de 300 grupos, empezaron a caminar lentamente a las 16. El Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, marchaba al frente junto con los dirigentes más representativos de la izquierda, como Jorge Altamira, último candidato presidencial del Frente de Izquierda. Mezclado entre ellos se vio a Leandro Despouy, titular de la Auditoría General de la Nación, a la diputada Victoria Donda, al actor Manuel Callau y al cantante de Calle 13, René Pérez Joglar. El que no la pasó bien fue Ricardo Gil Lavedra: los militantes trotskistas, luego de recordarle el rol de la UCR en las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, le pidieron que se retirara.
El documento que se leyó en la plaza fue durísimo contra la Rosada.
Por empezar, se le achacó las 51 muertes del Once: “Es la consecuencia directa de las privatizaciones que se mantienen desde el menemismo y de los negociados corruptos del kirchnerismo con TBA, Cirigliano y la burocracia sindical”. Se pidió por “juicio y castigo” contra De Vido y Schiavi.
También se cuestionó al Gobierno por “el pago de la deuda externa, las multimillonarias ganancias de empresas extranjeras, la entrega de los recursos, los agronegocios como la soja y la extranjerización de la tierra”. Y se insistió: “Esta es la verdadera contracara del discurso con el que se autodenomina progresista, defensor de los derechos humanos, nacional y popular”.
Hubo dos críticas por separado para la megaminería y para la ley antiterrorista. Se responsabilizó al Gobierno de defender los intereses de “corporaciones imperialistas depredadoras como la Barrick Gold y Osisko que se llevan lo que nos pertenece y contaminan nuestras tierras” y, por otro lado, en esta fecha simbólica se pidió la derogación de la Ley Antiterrorista.
La marcha oficialista, promovida por Abuelas de Plaza de Mayo, Madres línea Fundadora y familiares de víctimas de la dictadura, donde las agrupaciones aprovecharon para defender el modelo K y la gestión de Cristina, se hizo bajo la consigna “Los grupos económicos también fueron la dictadura” . Se apuntó contra “La Nación, Clarín, Techint, Loma Negra, Alpargatas, Citibank, Grupo Macri y la Sociedad Rural”, entre otras.




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