¡Señores, no están de vacaciones!

¡Señores, no están de vacaciones!
Esta contundente frase pertenece al ministro de Gobierno, Felipe Álvarez, y fue dirigida a los internos del lugar y sus familiares, tras el fin de la huelga de hambre que varios individuos privados de su libertad realizaron en protesta por las condiciones de alojamiento, entre otros ítems.
El responsable del Servicio Penitenciario Provincial, comisario José Carrizo, informó que los internos que llevaban a cabo la huelga de hambre desde hace ocho días levantaron la medida. Así lo decidieron este viernes, luego de reiteradas reuniones entre los manifestantes y las autoridades carcelarias y de Seguridad de la Provincia.

Por su parte, el ministro de Gobierno, Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Felipe Álvarez, recordó que “hace días comenzaron una serie de reclamos por parte de un grupo de internos del Servicio Penitenciario”, y aseguró que “se viene trabajando mucho, escuchándolos y buscando algún tipo de solución a esos planteos”.

“Algunos de esos reclamos son atendibles o legítimos y otros no, son ilógicos y bordean el sinsentido”, indicó. Al respecto, agregó que “hay reclamos que no podemos atender y no vamos a ceder ante presiones, cuando estamos hablando de personas que están cumpliendo una condena en el Servicio Penitenciario”.

Álvarez también dijo que “no nos olvidemos que el objetivo principal de toda cárcel es la reinserción social de las personas que están allí y para eso venimos trabajando muchísimo” y en ese sentido, agregó que “muestra acaba de ese trabajo es que estamos construyendo un nuevo pabellón, reinstalamos el sistema eléctrico, el de agua potable, creamos dos aulas para la educación de los internos, estamos dictando oficios, tenemos móviles nuevos, el área de canes”.

“Es mucho lo que se está haciendo, además de la aprobación por parte de Nación de un proyecto de un Servicio Penitenciario nuevo que supera los 100 millones de pesos que va a ser una cárcel modelo del país”, agregó.

Pero luego y en la misma línea, señaló que “si bien el objetivo fundamental es la reinserción social, esto es una cárcel, no es un hotel y a eso hay que tenerlo muy en claro”. “Hay reclamos de los internos que no son atendibles y que no vamos a ceder”, reiteró.

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