En Sáenz Peña convocaron al diálogo social y a combatir la corrupción

Mientras destacó la conmemoración de “la fecha más emblemática de la historia nacional”, el intendente Gerardo Cipolini convocó a “evitar toda forma de corrupción, un mal que degrada la moral pública”, y a promover “actitudes respetuosas en el diálogo político y social” en el acto central por los 200 años de la patria

Un multitudinario acompañamiento y un particular clima festivo tuvo la celebración del Bicentenario en una jornada a pleno sol y cargada de emotividad. La céntrica esquina de calles San Martín (12) y Pellegrini (7) fue el escenario del magnánime acontecimiento, con la presencia de funcionarios locales y provinciales y dirigentes sociales y de entidades intermedias.

Al remontarse a la gesta de Mayo de 1810, el mandatario saenzpeñense destacó como virtudes “el señorío de Saavedra, la fe de Alberti, el patriotismo de Belgrano, la pasión de Moreno, el compromiso de Paso, la convicción de Larrea y Matheu, la lealtad de Azcuénaga y el talento de Castelli”, a los que sumó “la magnífica figura de San Martín”.

Cipolini trajo a colación que 1910 encontró al país “en el octavo lugar entre las naciones del mundo, pleno de potencialidad económica, con un sistema educativo modelo para el resto del mundo; con una población que tenía un fuerte sentido de progreso, optimismo y esperanza”.

En tono optimista destacó los cambios producidos de la mano de Roque Sáenz Peña, y las mejoras sociales promovidas por Yrigoyen y Perón. Sin embargo lamentó que el camino al segundo centenario haya estado marcado “por la interrupción del orden institucional en varios momentos de nuestra historia, desde el lamentable golpe de 1930, que de alguna manera marca el inicio de la decadencia argentina”.

Ya en período contemporáneo, el intendente de Sáenz Peña valoró la figura de Raúl Alfonsín para “encauzarnos en los carriles democráticos y republicanos con un emblemático coraje cívico”, y consideró que las últimas décadas “fueron marcadas por una crisis económica y social sin precedentes”. En ese tenor mencionó ”el desguace del Estado que dejó a millones de argentinos sin trabajo”.

Gerardo Cipolini convocó a “volver a los valores de mayo y a los ideales de nuestros próceres”, y a “consolidar el país federal que la constitución garantiza y trabajar sobre la generación de proyectos de nación, sustentables y sostenibles en el tiempo, que vayan más allá de la duración de un gobierno”.

Consideró necesario en este nuevo tiempo “promover actitudes respetuosas en el diálogo político, evitar enfrentamientos, propiciar un diálogo social que permita terminar con la crispación que sobrevuela sobre la sociedad argentina” y “evitar a toda costa toda forma de corrupción, ya que se trata de un mal que degrada la moral pública‘.

A favor de la educación

En representación de la comunidad, el profesor Ricardo Velázquez, de la EGB 155, tuvo un crítico discurso sobre la realidad Argentina en ocasión del Bicentenario, pidiendo al sector político que sean ejemplo de conducta, honestidad y sacrificio. El docente convocó a la sociedad a comprometerse y defendió la escuela como el lugar donde los jóvenes “deben desarrollar sus personalidades”.

Acorde a su función pedagógica y de formación, Velázquez consideró que “ejercitar la memoria es una materia pendiente”, y alertó que “olvidar nos trajo serios problemas de identidad como argentinos”.

En su alegoría rescató a los bolivianos que “forjaron la simiente para la libertad del país” y pidió no olvidar que “quienes ofrecieron su sangre para expulsar a los ingleses en 1806 y 1807 no eran los indios brutos, salvajes, sin alma”, sino “nuestros hermanos aborígenes, esos que poblaron América antes de la llegada del hombre europeo”.

Expuso que Manuel Belgrano, luego de haber donado dinero para hacer escuelas, no se hubiera imaginado que “después de 200 años la educación todavía no tiene su lugar de torno en la sociedad” y en un recorrido por la historia hizo mención a los 30.000 desaparecidos, la masacre de Napalpí, Margarita Belén, y la “guerra sin sentido” de Malvinas.

“La historia debe mostrarnos que los desencuentros son el ancla que detiene el andar de nuestro barco”, dijo, a la par que llamó a despojarnos del slogan “sálvese quien pueda, que nos enseñó el monstruo fagocitador del capitalismo”.

Al dirigirse a “quienes tienen el privilegio de las decisiones políticas”, les pidió que “luchen por el bienestar general, no por el propio; y sepan que deben ser ejemplo de conducta, honestidad y sacrificio. Recuerden el espíritu y la letra de nuestra Constitución: promover el bienestar general, no el de sus partidos políticos, el personal o el de ciertos sectores de la sociedad”, remarcó.

Consideró que “no se puede guiar a nadie sin ser ejemplo de trabajo, esfuerzo, colaboración, solidaridad y diálogo” y advirtió a los ciudadanos que “si siguen esperando soluciones mágicas, podemos estar postergando el futuro de varias generaciones”.

En un párrafo especial para los jóvenes y niños les pidió “perdón por tanta desorientación de los adultos”, y les aseguró que “la escuela es el lugar donde deben desarrollar sus personalidades, siendo protagonistas. El conocimiento es la herramienta que les permitirá la libertad. La escuela es el lugar de ustedes, no la calle”, señaló.

Comentá la nota