"Sentía la necesidad de hacer lo que ella decidiera"

El vicegobernador electo jurará el sábado en el cargo, pero inmediatamente pedirá una licencia especial para continuar con Cristina. "En 2009 no pensé si era conveniente o no asumir. Desde el lugar que me toca, trato de ayudar", sostuvo el ministro de Salud nacional. Llega esta tarde a Tucumán
No transmite euforia. Sí, en cambio, muchísima serenidad. Desde Buenos Aires, Juan Manzur exhibe una dualidad en sus respuestas: admite que añora sus funciones en Tucumán, pero que es un orgullo que la Presidenta le pida que se quede; sostiene que como vicegobernador pudo concretar muchos proyectos, pero que su función como ministro de Salud de la Nación le renueva desafíos de manera constante. Hasta sonríe cuando se le pregunta por el tironeo entre Cristina Fernández y José Alperovich por tenerlo en su equipo. Y ahí, otra vez, apela a una ambigüedad. "Desde el lugar que me toca, trato de ayudar. La Presidenta contagia sus ganas de seguir adelante. El gobernador es un hombre con una vocación de servicio como pocas veces vi", se excusa.

Ayer a primera hora, Manzur se entrevistó con la jefa de Estado en la Casa Rosada. Dijo que le acercó informes que le había solicitado y que conversaron sobre la marcha de los planes de salud. "Me pidió que me quede por lo menos hasta el 10 de diciembre; me pidió que la acompañe. En este escenario, le dije que es una alegría y un orgullo que piense en mí", detalla el ministro y vicegobernador en uso de licencia.

Precisamente, a partir del pedido de continuidad de la Presidenta, Manzur deberá renunciar para, el sábado, jurar como vicegobernador por un nuevo período, solicitar otra licencia y, nuevamente, asumir como ministro de Salud nacional. "A mí me gusta lo que hago; realmente soy un apasionado de todo lo que tiene que ver con la salud. Y, en ese contexto, hay un gran apoyo de la Presidenta. Fíjese que como acto posterior a las elecciones vamos esta tarde (por ayer) a ver un centro de salud. Eso habla a las claras de la vocación de este Gobierno por la salud", remarca.

Manzur era consciente de que su futuro no dependía exclusivamente de él. "Sentía la necesidad, y lo había conversado con el gobernador, de hacer lo que la Presidenta decidiera. En ese escenario, tener la posibilidad de ser parte de este Gobierno y de lo que se está haciendo, sobre todo después de la elección del domingo, es un orgullo muy grande. No nos olvidemos que me tocó asumir en un momento muy difícil, con una epidemia de dengue y la aparición de un virus nuevo (Gripe A), y después de la elección de 2009, en la que no nos había ido muy bien", sostuvo.

El panorama postelectoral, según Manzur, ahora es diferente. "A la Presidenta la vi serena, tranquila, con mucha convicción y mucha energía. Eso es lo que transmite, realmente contagia esas ganas de seguir adelante", destaca. ¿Qué similitudes tienen la Presidenta y el gobernador?, se le pregunta. Manzur hace un breve silencio y responde: "son personas con mucha vocación de servicio, con mucha entrega".

En cuanto a sus proyectos, Manzur asegura que en salud pública siempre faltan cosas por hacer. "Un profesor que tuve siempre decía que la salud era una tarea inconclusa, que siempre debemos aspirar a estar mejor. Hoy, la política central es la atención primaria de la salud", adelanta con convicción. Pero cuando se le consulta por sus deseos personales, vuelve a escabullirse. "Trato de aportar desde el lugar que me toca. Cuando me llamó (la Presidenta) en el 2009 no pensé si era conveniente o no asumir; era la Presidenta la que pensaba que podía aportar y en el acto me puse a su disposición para ayudar. Soy un agradecido", insiste. Sin embargo, al final del diálogo suelta una frase que, quizás, desnude sus preferencias: "siempre se extraña; no voy a mentir que no se extraña".

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