El Senado sancionó el Presupuesto y un paquete de leyes económicas

Con 44 votos a favor y 26 en contra, el oficialismo aprobó la iniciativa que el fallido Grupo A frenó sistemáticamente para el ejercicio 2011. El FPV defendió pautas de crecimiento y recaudación. La oposición hizo eje en la inflación.
Las pruebas de que el escenario político en el Parlamento Nacional cambió son contundentes. A diferencia de lo que sucedió este año, el gobierno de Cristina Fernández contará en 2012 con la Ley de Presupuesto. Anoche, y luego de un debate de más de ocho horas, el Frente para la Victoria (FPV) sancionó la previsión de gastos para el próximo ejercicio con 44 votos a favor y 26 en contra. El presidente de la Comisión de Presupuesto, Aníbal Fernández, fue contundente: “Este proyecto demuestra que la Argentina tiene un verdadero plan de gobierno”, subrayó.

Si bien durante el transcurso del debate se produjeron algunos cruces entres opositores y oficialistas, nadie se salió del guión acordado de respetar el plan de trabajo elaborado por Labor Parlamentaria. Así, primero se aprobó la reforma del régimen del peón rural para luego concentrarse en el paquete económico (ver p. 3) que incluía, entre otras leyes, el Presupuesto 2012. Fernández fue el encargado de justificar el proyecto que había sido presentado en septiembre, tal como prevé la Constitución, pero que el kirchnerismo prefirió esperar al cambio de la integración de las Cámaras parlamentarias, donde es mayoría, para aprobar la norma que el año pasado no pudo ni siquiera debatir ante la negativa del ahora extinto Grupo A de fuerzas opositoras.

El ex jefe de Gabinete realizó un largo recorrido de los principales programas, políticas desarrolladas y los logros alcanzados por el gobierno nacional y que llevó a la Argentina a convertirse en el país que más creció en la región, “fruto del desarrollo de la industria y la evolución sustentable de la economía”.

Fernández reconoció que el haber gobernado este año sin ley de Presupuesto no fue una tarea fácil: “Pudimos maniobrar de la mejor manera”, puntualizó. Y afirmó que a pesar de esa circunstancia, los datos económicos dan cuenta de “la fortaleza del sistema argentino”.

Finalmente, y luego de detallar los principales datos de la previsión para el próximo ejercicio, el senador solicitó el acompañamiento del proyecto que se redactó “sobre la base del crecimiento sostenido de la actividad económica, el mejoramiento de distribución del ingreso, del sistema de seguridad social, de inversión pública y de la industria”.

Las bancas de la oposición le respondieron con cara de circunstancias pero para nada significaba que corría peligro la suerte del proyecto. Poco a poco los opositores fueron repitiendo sus argumentos en contrario de algunos datos macroeconómicos, como lo es la previsión inflacionaria del Presupuesto 2012, que asciende al 9,2%. “Es ficticia”, aseguró el jefe del bloque radical Luis Naidenoff, y buscó –sin éxito– generar una reacción entre los kirchneristas al afirmar que la inflación oficial es falsa porque esa es la razón del conflicto entre el gobierno nacional y la CGT. Esta vez, fueron los oficialistas los que le respondieron con cara de circunstancias. “Es un proyecto que no genera confianza”, se quejó el peronista anti-K, Roberto Basualdo (San Juan). “Es un Presupuesto con premisas falsas. Es un modelo que desde 2007, por manipular el índice de inflación, genera pobreza que alcanza a 10 millones de argentinos”, aseguró la cívica María Eugenia Estenssoro. El representante del GEN que integra el Frente Amplio Progresista (FAP), Jaime Linares, no se salió del libreto opositor al sostener que el proyecto “está hecho para consolidar el universo K”.

El último en hacer uso de la palabra fue el jefe de los senadores del FPV, Miguel Ángel Pichetto. El rionegrino se concentró en responder esas críticas con algunos datos económicos que estaban frescos: “El superávit de noviembre fue de 684 millones de pesos”, con lo que se ratifica la política del gobierno que se enmarca en “el proceso industrial, el crecimiento del país y el empleo argentino”. Asimismo, les pidió a los opositores que reconozcan los errores cometidos cuando fueron gobierno y recordó que, en los últimos dos años, “quisieron desfinanciar el Estado” con normas como la del 82% de las jubilaciones y hasta con la negativa a votar el Presupuesto 2011.

El resultado de la votación en general del proyecto fue importante porque superaba por cuatro la mitad más uno de los miembros de la Cámara Alta.

Luego, los guarismos obtenidos en la votación de cada uno de los artículos no variaron sustancialmente. En todo caso, ese momento permitió que el senador radical Gerardo Morales repitiera el cruce de chicanas con José Miguel Mayans (FPV-Formosa) que se había producido durante el debate. El primero le insistió con ser el representante del distrito que tiene el mayor índice de pobreza del país. El formoseño no se quedó atrás, le recordó su paso por la gestión de la Alianza de radicales y frepasistas.

Fue, si se quiere, el único momento que rompió con la monotonía de una sesión donde se conocía de antemano el resultado del debate. A diferencia de lo que ocurrió en Diputados, los senadores no festejaron la sanción de la norma tan esperada. <

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